Panorama Católico

ISIS destruye el patrimonio cultural milenario de Iraq

Se han publicado fotografías de la destrucción de estatuas milenarias del Museo de Mosul, y la quema de más de 100.000 libros y manuscritos, muchos de ellos antiquísimos, de las principales bibliotecas de la ciudad, centro cultural de Iraq. Entre ellas la Biblioteca histórica, que luego fue volada con explosivos, y la de un monasterio benedictino. 

La primera gran destrucción del patrimonio cultural iraquí se realizó con la invasión de EE.UU. justificada por el ataque a la Torres Gemelas en 2001, atentado de dudosísima autoría. Bajo la excusa de incautar armas de destrucción masiva nunca encontradas se inició el derrocamiento de Sadam Hussein, uno de los dictadores sostenidos durante décadas por sus verdugos, quien por criticable que haya sido su régimen tuvo al menos algunas virtudes: protegió a las comunidades cristianas, salvaguradó el riquísimo patrimonio cultural mesopotámico pre y post cristiano y mantuvo el equilibrio geopolítico de la región.

Hoy el movimiento religioso-político y militar ISIS, que reivindica la literalidad de la lectura del Corán hasta en sus menores detalles, su aplicación bajo un gobierno teocrático y denuncia la ilicitud de los regímenes islámicos, reclamando que únicamente ISIS encarna al verdadero Islam, solo posible bajo un auténtico califato, se empeña no solo en el genocidio de cristianos y «herejes» musulmanes, sino también en la destrucción de todo aquello que según el Corán es producto de la idolatría. 

Se han publicado fotografías y un vídeo de la destrucción de estatuas milenarias del Museo de Mosul, y la quema de más de 100.000 libros y manuscritos, muchos de ellos antiquísimos, de las principales bibliotecas de la ciudad, centro cultural de Iraq. Entre ellas la Biblioteca histórica, que luego fue volada con explosivos, y la de un monasterio benedictino. 

Estos actos de barbarie son menos graves que los crímenes contra la población, pero no dejan de ilustrar y conmover a toda persona que considera como tesoros los esfuerzos culturales de las generaciones pasadas, incluyendo al paganismo. 

Imaginemos lo mismo en los museos europeos… No estamos tan alejados de la realidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *