«Like a Virgin» o la idiotez sin límites
Esta monja, promocionada por sitios web católicos, canta para competir con Madonna. Con sus propias canciones obscenas. Claro, un poco más vestida. De tal modo se ha desdibujado la identidad católica que cualquier cosa que asemeje al mundo parece intrínsecamente bueno. Incluso esta competencia idiota con una corruptora y blasfema de fama mundial.
Esta monja, promocionada por sitios web católicos, canta para competir con Madonna. Con sus propias canciones obscenas. Claro, un poco más vestida. De tal modo se ha desdibujado la identidad católica que cualquier cosa que asemeje al mundo parece intrínsecamente bueno. Incluso esta competencia idiota con una corruptora y blasfema de fama mundial.

