La Miseria que los jubilados cobran
Esta deplorable situación parece que debiera atribuirse sólo a CAUSAS ECONÓMICAS. Pero, ¿es esto así? Por lo pronto no se puede pasar por alto que la vida de los jubilados de hoy y a los de varias décadas atrás, ha transcurrido en plena modernidad: por lo menos en la mitad del siglo XIX y en la totalidad del siglo XX. Todos ellos salvo excepciones, son pobrísimos MONETARIAMENTE, pero muchísimo más pobrísimos han sido y son ESPIRITUALMENTE
Para darse una idea de lo que les sucede en nuestro país, viene a cuento el siguiente chiste. La escena es en un restaurante: el mozo le consulta al patrón: “Ahí hay un jubilado que me pide lomo con champignon, ¿qué hago? ¿se lo sirvo o lo hago meter preso? ”
Esta deplorable situación parece que debiera atribuirse sólo a CAUSAS ECONÓMICAS. Pero, ¿es esto así? Por lo pronto no se puede pasar por alto que la vida de los jubilados de hoy y a los de varias décadas atrás, ha transcurrido en plena modernidad: por lo menos en la mitad del siglo XIX y en la totalidad del siglo XX. Todos ellos salvo excepciones, son pobrísimos MONETARIAMENTE, pero muchísimo más pobrísimos han sido y son ESPIRITUALMENTE.
Acompáñenme a hacer una breve encuesta.
Le preguntamos al que nos atiende: ¿Es Ud. católico?
-Sí, por supuesto, fui bautizado y a los 7 años tomé la primera comunión.
¿Va a misa los domingos?
-Casi nunca. Los sábados voy a pescar de noche; vuelvo a la madrugada y duermo hasta las primeras horas de la tarde. Como verá, no me queda tiempo para concurrir a misa. Podría ir a la vespertina pero opto por salir a pasear con mi mujer.
Veamos las respuestas de otro encuestado.
¿Es Ud. ateo?
-No por cierto. Debo confesar que no soy creyente practicante, pero como afirman los curas, me parece que probabilísimamente Dios existe.
El siguiente nos responde.
¿Reza Ud. el Rosario, como pidió la Virgen en Fátima?
-¿Rosario? Ah, sí, mi mujer que es medio beata lo hace diariamente. Yo, créame, tengo muchas cosas que hacer y pienso que no hay que ser exagerado; bástame con cumplir con mi deber todos los días.
Oigámoslo ahora al siguiente.
¿Ud. a qué misa va? ¿A la de la mañana o a la vespertina?
-A la mañana me es imposible, porque después de trabajar toda la semana, el domingo es el único día que tengo para dormir hasta el mediodía. Y a la vespertina no tengo tiempo, porque con mis amigos concurro al club a jugar el póker o voy a remar un poco por el Delta.
Otro así nos respondió:
¿Hace Ud. alguna lectura espiritual? ¿Lee quizás a Santa Teresa, a San Alfonso?
-Jamás los oí nombrar. Eso sí, todos los días compro el diario, ya que es MUY IMPORTANTE ESTAR BIEN INFORMADO.
Finalizamos, dando cuenta de la última entrevista.
¿Cuántos hijos tiene?
-Tenemos uno solo
Pero Dios, según refiere Moisés en el Génesis recomendó “creced y MULTIPLICAOS” ¿o no?
-Puede ser, pero en tiempos de Moisés el dólar y la vida seguro que eran más baratos. Por eso, es un gran invento el de la píldora, con la que nos evitamos cargarnos de hijos.
¿Y todo esto, preguntará más de uno, que tiene que ver con el asunto de las jubilaciones? Absolutamente nada para quien tenga mentalidad liberal o marxista. Pero el botón de muestra de la encuesta demuestra claramente que es también fundamentalmente religioso, al extremo de que así pudo expresarse Nuestro Señor Jesucristo: “BUSCAD PRIMERO EL REINO DE DIOS y su justicia, Y LO DEMAS SE OS DARA POR AÑADIDURA”.
¿Qué pasa pues con los jubilados? Que en toda su vida Dios les importó un cuerno y sólo se interesaron por LA AÑADIDURA: techo, vestido, comida, etc. Y así resulta que ahora no tienen ni a Dios ni a la AÑADIDURA.

