Cuaresma: tiempo de renovación espiritual
«Enmendémonos y mejoremos aquello en que por ignorancia hemos faltado, no sea que, sorprendidos por el día de la muerte, busquemos tregua para la penitencia y no podamos encontrarla.
Para no perder de vista en la Cuaresma
«Enmendémonos y mejoremos aquello en que por ignorancia hemos faltado, no sea que, sorprendidos por el día de la muerte, busquemos tregua para la penitencia y no podamos encontrarla. ¡Oyenos, Señor, y ten compasión de nosotros, porque hemos pecado contra ti. Ayúdanos, oh Dios, Salvador nuestro y por la gloria de tu nombre, líbranos, Señor. Oyenos, Señor, y ten compasión de nosotros, porque hemos pecados contra ti».
¡Oh Dios, que te dejas vencer por la humildad y te aplacas con la penitencia!: inclina tus piadosos oídos a nuestros ruegos, y al cubrirse con ceniza la cabeza de tus siervos, derrama propicio la gracia de tu bendición, para que los llenes del espíritu de compunción, atiendas eficazmente sus justas peticiones y hagas que conserven siempre seguras e intactas las gracias que tú les has concedido.
¡Oh Dios, omnipotente y eterno! que concediste los remedios de tu perdón a los ninivitas por hacer penitencia en la ceniza y el cilicio, concédenos misericordioso imitarles de tal suerte que alcancemos con ellos el perdón.
Oraciones de la liturgia del día.
Un propósito de Cuaresma
Pon, Señor, custodia a mi boca y rodea mis labios con puertas cerradas para que no se deslice mi corazón a palabras maliciosas, que sirven de pretexto para el pecado.
De la oración de la incensación del ordinario de la misa, ps. 140

