Panorama Católico

Excelente artículo de Página Católica

Nobleza obliga, así como tomamos distancia de algunas consideraciones editoriales previas de Página Católica, porque nos parecieron propias de una discusión irrelevante para juzgar lo que viene sucediendo desde hace 15 años en diversas iglesias de la Argentina, y varias veces en la Catedral de Buenos Aires, así, vinculamos este excelente trabajo de síntesis de lo que ocurrió y del sentido de lo que ocurrió. Adherimos con entusiasmo a la denuncia del diputado Amadeo, que actuó como un verdadero miserable, lo cual hace presumir que lo sea.

Así como tomamos distancia de algunas consideraciones editoriales previas de Página Católica, porque nos parecieron propias de una discusión irrelevante para juzgar lo que viene sucediendo desde hace 15 años en diversas iglesias de la Argentina, y varias veces en la Catedral de Buenos Aires, así, vinculamos este excelente trabajo de síntesis de lo que ocurrió y del sentido de lo que ocurrió. Adherimos con entusiasmo a la denuncia del diputado Amadeo, que actuó como un verdadero miserable, lo cual hace presumir que lo sea.

Ahora niegan que haya sido un acto litúrgico, cuando hasta el mismo folleto oficial lo reconoce. Un acto litúrgico acatólico no puede ocurrir en un templo católico, porque, además de prohibirlo la ley eclesiástica, ofende a Dios y constituye un engaño para los que allí asisten: si son católicos los desvía de la fe. Si no lo son, los confirma en sus errores.

Sugerimos al Arzobispo de Buenos Aires que para el próximo año, si desea recordar a las víctimas de cualquier tragedia histórica, rece una misa de requiem por las almas de los muertos. En lo posible tradicional, que es mucho más bella y conmovedora. Y si desea invitar a personas o entidades vinculadas con estas víctimas, lo haga con franqueza y sin engaños. Como católicos la caridad nos obliga a pedir por las almas de los difuntos. Pero no a confundir ni las verdades de la Fe ni los ritos del culto. Esto, precisamente, es lo contrario de la caridad, es el engaño.

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