Lauder, el Magnate de la boquitas pintadas
Días atrás, como confirmación de las excelentes relaciones que Mons. Jorge Bergoglio ha tenido siempre con las organizaciones judías, al recibir a una delegación del Congreso Mundial Judío, recibió inusuales elogios de su presidente, Ronald Lauder, presidente del Congreso Mundial Judío.
Días atrás, como confirmación de las excelentes relaciones que Mons. Jorge Bergoglio ha tenido siempre con las organizaciones judías, al recibir a una delegación del Congreso Mundial Judío, recibió inusuales elogios de su presidente, Ronald Lauder, el dueño del multimillonario imperio de cosméticos que lleva el nombre de su madre Estee Lauder (neé Josephine Esther Mentzer). El señor Lauder fue recibido por el Papa con el saludo “Shana Tova”, que expresa deseos de felicidad con motivo del año nuevo judío.
Tan cordiales fueron los términos del diálogo, que en un comunicado oficial, el WJC (World Jewish Congress) puso en boca de su presidente estos dichos: «la guía del Papa no solo ha reforzado a la Iglesia católica, sino que ha dado un nuevo impulso a las relaciones con el judaísmo. Nunca, en los últimos dos mil años de historia, las relaciones entre la Iglesia católica y el pueblo hebreo habían sido tan buenas. La guía de los Papas que se han sucedido en los últimos cincuenta años ha ayudado a superar muchos prejuicios. Esto permite que ahora trabajemos juntos para defender la libertad religiosa en donde esté amenazada y a cualquier comunidad religiosa que esté involucrada».
El papa, por su lado, dijo que «un cristiano no puede ser antisemita» y añadió que, «para ser un buen cristiano, es necesario entender la historia y las tradiciones judías».
Aunque polémicas, estas expresiones no resultan insólitas, porque de un modo u otro han sido repetidas por los papas de los últimos años, como declara el Sr. Lauder. Pero hay, sí, otras expresiones que pueden calificarse como “insólitas”, es decir, raras, extraordinarias y además, digamos para el caso, conflictivas. Según el WJC el Papa habría criticado ciertas medidas tomadas por el Estado polaco sobre el modo “kosher” de tratar a los animales de faena para consumo de la comunidad judía observante.
La Corte de Justicia de Polonia estableció que esta forma de sacrificar a los animales va contra la ley de esa nación y la prohibió. Las organizaciones judías del mundo reclamaron, como era de esperarse, invocando “la libertad religiosa”.
Pero según la misma fuente del WJC, el papa habría expresado su preocupación sobre el asunto polaco. Según el Vatican Insider, “Las frases que pronunció ayer el Papa Francisco con las que expresó su solidaridad a los judíos en contra de la norma proclamada en Varsovia sobre la técnica “kosher” para tratar la carne (vinculada con la tradición judía) ha provocado polémicas en Polonia. (…) el Papa Francisco, entre muchas otras cosas, dijo –según lo referido por el mismo WJC– que estaba preocupado por la prohibición de la técnica kosher en Polonia y que habría encargado al cardenal Kurt Koch, presidente de la comisión vaticana para las relaciones con los judíos, una investigación al respecto y que convocara un encuentro específico la semana que viene”.
También, según la misma fuente, “El director de la Sala de Prensa vaticana, el jesuita Federico Lombardi, tuvo que rectificar y enmendar lo que había afirmado el Wjc: «No consta que el Papa haya dado ninguna misión específica al card. Koch sobre las normas de la carne en Polonia»”.
Es decir, se ha creado un conflicto entre la Santa Sede y con Polonia, uno de los países más católicos del mundo, por una cuestión ajena al catolicismo y propia de las tradiciones religiosas judías. No sabemos que tan lejos llegará. Pero, como el mismo Vatican Insider refiere, “La amistad del Papa argentino con los judíos es un dato más que confirmado. Durante la audiencia al WJC, Francisco repitió que «un cristiano no puede ser antisemita» y añadió que, «para ser un buen cristiano, es necesario entender la historia y las tradiciones judías»”.
Habrá que ver en qué para esto.

