Panorama Católico

Agradecimiento al Santo Padre

El sitio Una Cum Papa Nostro ha abierto una página para agradecer al Santo Padre Benedito XVI lo que ha hecho en favor de la liturgia católica. En esta breve carta, a la que se puede adherir por internet y que le será presentada al Papa por el Card. Cañizares Llovera, irá acompañada de un documento de mayor extensión y profundidad sobre el tema, en el que se resumen los lineamientos del Papa renunciante en la materia y se espera sean continuados por su sucesor.

El sitio Una Cum Papa Nostro ha abierto una página para agradecer al Santo Padre Benedito XVI lo que ha hecho en favor de la liturgia católica. En esta breve carta, a la que se puede adherir por internet y que le será presentada al Papa por el Card. Cañizares Llovera, irá acompañada de un documento de mayor extensión y profundidad sobre el tema, en el que se resumen los lineamientos del Papa renunciante en la materia y se espera sean continuados por su sucesor.

Santo Padre,

nos dirigimos filialmente a Usted para expresar, de manera especial, nuestra profunda gratitud por sus enseñanzas y ejemplo en un aspecto que su magisterio ha destacado como central en la vida de la Iglesia: la liturgia.

Gracias, Santo Padre, por habernos enseñado que “La liturgia, no es una especie de «auto-manifestación» de una comunidad, sino que es, en cambio, salir del simple «ser-uno-mismo», del estar encerrado en sí mismo”, insistiendo en que “la liturgia implica universalidad” y que “este carácter universal debe entrar siempre de nuevo en la conciencia de todos”.

Gracias por habernos recordado que “Cada día debe crecer en nosotros la convicción de que la liturgia no es un «hacer» nuestro o mío, sino que es acción de Dios en nosotros y con nosotros”. De este modo, puesto que “no es la persona sola —sacerdote o fiel— o el grupo, quien celebra la liturgia, sino que la liturgia es primariamente acción de Dios a través de la Iglesia”, ha destacado que “esta universalidad y apertura fundamental, que es propia de toda la liturgia, es una de las razones por la cual no puede ser ideada o modificada por la comunidad o por los expertos, sino que debe ser fiel a las formas de la Iglesia universal”… ella “es, por su naturaleza, católica: procede del todo y conduce al todo, en unidad con el Papa, con los obispos, con los creyentes de todas las épocas y de todos los lugares”.

Su Santidad nos ha estimulado, asimismo, a pedir al Señor que nos conceda “aprender cada día a vivir la sagrada liturgia, especialmente la celebración eucarística, rezando en el «nosotros» de la Iglesia, que dirige su mirada no a sí misma, sino a Dios, y sintiéndonos parte de la Iglesia viva de todos los lugares y de todos los tiempos”.

Estos sólidos principios, expresados en rica síntesis en sus recientes catequesis de los miércoles sobre la liturgia, han tenido una aplicación concreta con la promulgación del Motu Proprio “Summorum Pontificum”: la legislación en él contenida ha tenido, justamente, como principal consecuencia el habernos hecho sentir “parte de la Iglesia viva de todos los lugares y de todos los tiempos”.

Gracias, Santo Padre, porque al declarar que la liturgia romana anterior a la reforma de 1970 « no ha sido jamás jurídicamente abrogada y en consecuencia, en línea de principio, ha permanecido siempre permitida » ha puesto de manifiesto la coherencia que desea tener la Iglesia con su propio pasado, lo ha hecho asimismo al afirmar que “lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser de improviso totalmente prohibido o incluso ser considerado como perjudicial” y que por lo tanto « nos hace bien a todos conservar las riquezas que han crecido en la fe y en la oración de la Iglesia y darles el puesto que les corresponde”.

Gracias también porque al no poner para la celebración de esta Misa más condiciones que las normalmente requeridas para toda celebración pública de la Santa Misa, nos ha permitido el acceso a esta herencia que, si bien de derecho era patrimonio espiritual de todos los fieles, era, de hecho, desconocida para una gran parte. Se ha creado así una situación jurídica sólida y bien definida que no depende en adelante de las corrientes de opinión.

Gracias, en fin, porque estas sabias disposiciones nos han permitido descubrir la herencia que nos pertenece, recordándonos que la “gran familia” que es la Iglesia, no es una familia compuesta solamente de “hermanos” sino que también tiene padres y ancestros.

Por todo esto, nosotros, que formamos parte de un gran sector de fieles que no entra en las estadísticas pues no representa un “problema” que requiera ser solucionado, pero que nos hemos beneficiado espiritualmente con sus enseñanzas, ejemplos y legislación vinculadas a la liturgia de la Iglesia, queremos expresarle ardientemente nuestra filial gratitud.

La solidez de los principios universales en que están fundadas, tan claramente explicitada por Su Santidad, da a sus enseñanzas un carácter perenne.

¡Gracias Santo Padre por habernos enseñado los “principios no negociables” del culto divino en esta nuestra época de “eclipse del sentido de lo sagrado”!

¡Firme la carta!

El texto impreso de esta carta de agradecimiento, acompañado de la lista de firmantes será entregada S.E. el Prefecto de Culto Divino, rogándole que tenga la amabilidad de hacérsela llegar, del modo que considere adecuado, a su destinatario.

Las citas están tomadas de:

Benedicto XVI. Audiencia General del Miércoles 3 de octubre de 2012.
Carta Del Santo Padre Benedicto Xvi A Los Obispos Que Acompaña La
Carta Apostólica «Motu Proprio Data» Summorum Pontificum Sobre El Uso De La Liturgia Romana Anterior A La Reforma Efectuada En 1970
.
Benedicto XVI. Audiencia General del Miércoles 13 de febrero de 2013.

Si encuentra algún problema para firmar, por favor, avísenos escribiendo asupport@pro-ecclesia.info

 

 

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