El Último Angelus de Benedicto XVI
«En este momento de mi vida», indicó el Papa Ratzinger, «el Señor me llama a “subir a al monte”, a dedicarme todavía más a la oración y a la meditación. Pero esto no significa abandonar a la Iglesia, es más, si Dios me pide justamente esto es para que pueda continuar sirviéndola con la misma dedicación y el mismo amor con el que lo he hecho hasta ahora, pero de una forma más adecuada con mis fuerzas».
Durante el último Ángelus de su Pontificado, dijo que «la oración no significa aislarse del mundo; conduce al camino, a la acción»
«Queridos hermanos y hermanas, gracias por vuestro afecto». De esta manera el Papa Benedicto XVI al asomarse desde la ventana de su estudio saludó a los fieles que estaban presentes para escuchar el último Ángelus de su Pontificado. La oración no quiere decir «aislarse del mundo y de sus contradicciones», explicó el Papa. La «oración conduce al camino, a la acción», porque sin la oración «todo el compromiso del apostolado se reduce al activismo».
«En este momento de mi vida», indicó el Papa Ratzinger, «el Señor me llama a “subir a al monte”, a dedicarme todavía más a la oración y a la meditación. Pero esto no significa abandonar a la Iglesia, es más, si Dios me pide justamente esto es para que pueda continuar sirviéndola con la misma dedicación y el mismo amor con el que lo he hecho hasta ahora, pero de una forma más adecuada con mis fuerzas».
Hoy, los fieles interrumpieron en dos ocasiones con sus aplausos al Papa durante el Ángelus, cosa bastante rara, pero dadas las circunstancias muy significativa del aprecio por el Papa teólogo que dejará el Pontificado el próximo 28 de febrero.
«La Transfiguración también un signo de la luz que nos inunda y transforma cuando rezamos con corazón sincero», recordó el Papa e indicó, citando su Mensaje, que «en la Cuaresma aprendemos a dar el tiempo justo a la oración, personal y comunitaria, que da respiro a nuestra vida espiritual».
Al concluir, el Papa también agradeció por el sol que salió en Roma, pues hasta hace algunas hras el clima era incierto. En gran parte de la península se abate la nieve y el frío. «Gracias, agradezcamos al Señor por este sol que nos reagla».
Una despedida para Benedicto XVI, en su último Ángelus: «¡Viva el Papa!». Este es el homenaje que le dedicaron hoy los fieles.
Al finalizar el Ángelus, la cuenta de Twitter de @Pontifex publicó el siguiente mensaje de despedida de Benedicto XVI: «En este momento particular, os ruego que recéis por mí y por la Iglesia, confiando como siempre en la Providencia de Dios».
Fuente: Vatican Insider

