Fátima y la cuestión musulmana en Europa
En respuesta al lector que firma El Eremita, unos comentarios sobre la solución sugerida por el Druida en comentario a un documental presentado en el Sínodo de Obispos, según el cual Francia será, en menos de 40 años una república islámica.
Apreciado Eremita,
Le debía poner en relieve su comentario, que excedió en mucho mis pretensiones (las de Druida, en verdad) al señalar que el crecimiento poblacional musulmán en Francia (y en otros países europeos) llegará a poner las cosas en un punto explosivo.
En su sensato comentario, Ud. señala varias circunstancias que apartan notoriamente la situación actual de Europa de aquella en la que tomaron su decisión los Reyes Católicos.
– En Europa ya casi no quedan Estados católicos
– Ya no quedan poblaciones de práctica católica y –salvo que se revierta la tendencia- en unos veinte años más habrá muy pocos bautizados en relación con la población general. Si las cifras que he leído recientemente no están erradas, hoy en Francia alrededor del 60 por ciento de la población está bautizada católica, contra el 94% en el año 1963. Y la práctica religiosa católica regular, en casi todas las franjas etarias, ronda el 1% contra un 30% en otros tiempos. (Omito la pregunta obvia “qué pasó en este tiempo”).
– Acierta Ud. al decir que el Estado tiene por fin defender el bien espiritual de la población, pero que es función de la Iglesia procurarlo por medios directos.
– Acierta también Ud. al decir que el Estado ya no puede invocar la defensa de la religión natural ni de la moral natural contra los musulmanes cuando en sus leyes admite principios contrarios a ellas, como el divorcio, el aborto, la homosexualidad elevada al rango de unión civil y tal vez pronto (aunque en la Argentina tenemos el triste privilegio de habernos anticipado) como “matrimonio”. La eutanasia, más o menos explícita, la pornografía y una activa persecución a los ciudadanos que quieren vivir conforme a la ley evangélica.
Europa está en una disyuntiva de cambiar su rumbo o desaparecer. Pero las naciones ancestrales no mueren tan fácilmente. Y por otra parte, la inmigración y colonización de los islámicos no es espontánea ni tiene el arraigo que tenían los moros en España, nada menos que ocho siglos. Hay un designio para islamizar Europa, y someterla a la “sharia”. De hecho, donde van siendo mayoría o al menos masa crítica, los islámicos viven conforme su ley y exigen que esta sea impuesta o tolerada en los colegios e instituciones estatales.
Los islámicos tienen una mentalidad teocrática, de modo que no se conforman con vivir libremente en otras sociedades, sino que aspiran a que esas sociedades se vayan rigiendo por sus leyes religiosas y por sus autoridades a la vez civiles y religiosas. En sus propios países, aún en los más reputados de liberales -no sé por qué- no se tolera la práctica pública de otras religiones. Tampoco veo por qué, llegado el caso, vayan a ser más liberales en una Europa islamizada, o en los territorios que ellos vayan dominando.
Por otra parte, los islámicos tienen una fuerte inclinación a la violencia bajo la excusa de la “ofensa” a su religión o a sus signos sagrados. o su ley o costumbres. Hace muy poco fueron asesinados varios diplomáticos estadounidenses porque un egipcio copto que vive en los EE.UU. filmó una película casera sobre Mahoma… y la estrenó en un teatrucho de barrio. ¿Por qué es tan fácil embarcar a los musulmanes en tales actos de violencia a la menor excusa? Evidentemente es algo en su idiosincrasia moldeada por el islam.
Los casos sobran como para que haya necesidad de abundar. Aunque resulta interesante leer el artículo de Santo Magíster en el que se citan varios casos, entre ellos el de un obispo de Nigeria que dice: «muchos de nuestros hermanos y hermanas musulmanes desean convertirse a la fe Cristiana, pero no pueden hacerlo ante el temor de perder sus vidas». Ellos vienen degollando, no hay contemplación.
Por lo que yo creo que en la medida que ellos vayan teniendo más poder, habrá cada vez más violencia contra la población occidental a la que desprecian profundamente. Y esto provocará reacciones violentas, que de no ser arbitradas por el Estado podrían ser muy sangrientas también.
Pero como dice el comentario al que Ud. responde, Europa, la Europa civil, no tienen ya nada que ofrecerles a los musulmanes parecido a una “conversión”, sino ciertos principios “democratistas” que ellos desprecian, con razón.
Y una Iglesia que solo cree en el diálogo y en la libertad de consciencia, cosa que los musulmanes desprecian y casi le diría que también con razón como una emanación de los principios democratistas antedichos.
El único modo de frenar un avance musulmán es por las armas y confrontarles unas convicciones firmes en materia religiosa y moral encarnadas en la vida social. El Reinado Social de Jesucristo.
La Europa cristiana los enfrentó en los dos terrenos y logró expulsarlos de su territorio. La Europa contemporánea no tiene la convicción ni la fortaleza moral, la noble ecuanimidad del cristiano cuando toma la espada en defensa de su patria y de su Fe. Los occidentales hablan de diálogo y libertad, cuando se ponen las cosas espesas masacran sin distinción y después no saben como limpiar su conciencia.
Salvo milagro, una conversión masiva de Europa es poco probable. De modo que los enclaves católicos que quedan se verán asediados.
Yo creo que la salida prevista, si la merecemos, es la profetizada por nuestra Señora en Fátima: “Rusia se convertirá, y le será dado al mundo un tiempo de paz”.
Sí, creo que la resistencia moral y militar vendrá de Rusia, a la que deliberadamente dejé afuera del comentario antes porque es una excepción en Europa. Es el único país donde la Fe esta en crecimiento.
Esto nos deja a nosotros en el deber moral de rezar el Rosario para que se cumplan los requisitos pedidos por Nuestra Señora.
Para quienes no hayan leído el post del Eremita:

