Hoy por ser día de tu santo…San (Sergio) Paulo de Narbona, obispo y confesor
Sabemos por San Gregorio de Tours, que San Pablo de Narbona fue enviado de Roma, con otros muchos misioneros, para implantar la fe en la Galia. Dos de los miembros de la expedición, san Saturnino de Toulouse y san Dionisio de París, recibieron la corona del martirio, pero san Pablo de Narbona, san Trófimo de Arles, san Marcial de Limoges y san Gaciano de Tours, después de haber pasado muchos peligros y de fundar iglesias en todos aquellos lugares de la Galia ligados ahora con sus nombres, murieron finalmente en paz. Prudencio dice que el nombre de Pablo dio lustre a la ciudad de Narbona.
San (Sergio) Paulo de Narbona, obispo y confesor
(s.III) – 22 de marzo
Sabemos por San Gregorio de Tours, que San Pablo de Narbona fue enviado de Roma, con otros muchos misioneros, para implantar la fe en la Galia. Dos de los miembros de la expedición, san Saturnino de Toulouse y san Dionisio de París, recibieron la corona del martirio, pero san Pablo de Narbona, san Trófimo de Arles, san Marcial de Limoges y san Gaciano de Tours, después de haber pasado muchos peligros y de fundar iglesias en todos aquellos lugares de la Galia ligados ahora con sus nombres, murieron finalmente en paz. Prudencio dice que el nombre de Pablo dio lustre a la ciudad de Narbona.
Por confusión movida quizás por el deseo de dar a dicha diócesis un fundador discípulo directo de San Pablo, la iglesia donde se venera al santo se denomina “de San Sergio Pablo”, en recuerdo del procónsul romano de Chipre cuya conversión se relata en los Hechos de los Apóstoles:
“Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, llamado Barjesús, que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios. Pero les resistía Elimas, el mago -pues así se traduce su nombre-, procurando apartar de la fe al procónsul. Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano. Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor”. (Hechos, XII, 6-12)
La relación con este supuesto origen se conserva en el nombre, pero no puede sostenerse que se trate de mismo Sergio Paulo, por razones de anacronismo. La fundación de la Diócesis por San Pablo de Narbona es del siglo iii. Paulo de Narbona fue uno de los “apóstoles de la Galia” que fundaron la mayor parte de las diócesis en el actual territorio de Francia.
Martirologio Romano del 22 de marzo
1. Conmemoración de san Epafrodito, al que el apóstol san Pablo llama hermano, cooperador y compañero de los combates (s. I).
2. En Narbona, al sur de la Galia, en la vía Domitia, fuera de la ciudad, sepultura de san Pablo, obispo y mártir (s. III).
3. En Galacia, santos Calinico y Basilisa, mártires (s. inc.).
4. En Ancira, también en Galacia, san Basilio, presbítero y mártir, que, al ser designado emperador Constancio, resistió enérgicamente a los arrianos, y bajo el emperador Juliano rogó a Dios para que ningún cristiano se apartase de la fe, por lo cual, apresado y entregado al prefecto de la provincia, hubo de padecer mucho hasta consumar su martirio (362).
5. Conmemoración de santa Lea, viuda romana, cuyas virtudes y tránsito a Dios alabó san Jerónimo (c. 383).
6. En Osimo, del Piceno, en Italia, san Bienvenido Scotivoli, obispo, que, elegido por el papa Urbano IV para esta sede, trabajó por la paz entre los ciudadanos y, según el espíritu de los Hermanos Menores, quiso morir sobre tierra desnuda (1282).
7. En Londres, en Inglaterra, san Nicolás Owen, religioso de la Compañía de Jesús y mártir, que durante muchos años estableció escondites para reparo de sacerdotes, por lo cual, bajo el rey Jacobo I, fue encarcelado y cruelmente torturado en el potro hasta exhalar el espíritu, habiendo confesado gloriosamente a Cristo Señor (1606).
8*. En Anjou, en Francia, beato Francisco Chartier, presbítero y mártir, que durante la Revolución Francesa fue decapitado por ser sacerdote (1794).
9*. En el campo de concentración de Stutthof, cerca de Gdansk, en Polonia, beatos Mariano Górecki y Bronislao Komorowski, presbíteros y mártires, que, durante la ocupación militar por los seguidores de doctrinas hostiles a la religión, fueron fusilados en desprecio a la fe (1940).

