Panorama Católico

¿Se puede rechazar un artículo de fe y conservar la fe?

Con frecuencia hemos sostenido desde estas paginas que quienes niegan algún artículo de la Fe, o lo sujeta a revisión no son necesariamente herejes formales (la diferencia está en la presencia o falta de pertinacia). Y hemos sostenido también que la fe que se enseña en las parroquias no es la verdadera Fe, aunque con frecuencia coincida en muchos aspectos, o al menos en algunos, con la Fe de la Iglesia. 

Con frecuencia hemos sostenido desde estas paginas que quienes niegan algún artículo de la Fe, o lo sujeta a revisión no son necesariamente herejes formales (la diferencia está en la presencia o falta de pertinacia). Y hemos sostenido también que la fe que se enseña en las parroquias no es la verdadera Fe, aunque con frecuencia coincida en muchos aspectos, o al menos en algunos, con la Fe de la Iglesia. 

Estas afirmaciones han causado algún estupor, han sido escandalosas para muchos parroquianos y tildadas de incoherentes por otros. Creemos que este artículo de Santo Tomás es el fundamento a lo dicho en esta web. 

Para quienes no estén familiarizados con el método tomista: leerán primero, en este breve artículo, las objeciones que el santo trae a su tesis. Luego la respuesta (Respondeo) y finalmente la solución de las objeciones. Los subrayados del texto son nuestros.

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Summa Theologica, Parte II-IIae, cuestión V.

El hereje que rechaza un artículo de la fe, ¿puede tener fe informe sobre los demás?

Objeciones por las que parece que el hereje que rechaza un artículo de fe puede tener fe informe en los demás:


Objeciones: 

1. El entendimiento natural de un hereje no es más potente que el del católico.Pues bien, el entendimiento del católico necesita la ayuda del don de la fe para creer cualquier artículo. Parece, pues, que tampoco los herejes puedan creer algún artículo sin el don de la fe informe.

2. En la fe se contienen muchos artículos, como en una ciencia, por ejemplo, la geometría, se contienen muchas conclusiones. Ahora bien, puede el hombre tener la ciencia geométrica respecto de algunas conclusiones ignorando las restantes. Por lo tanto, también puede tener fe en algunos artículos sin creer en los demás.

3. Además, el hombre obedece a Dios creyendo lo mismo que cumpliendo sus preceptos. Pero el hombre puede ser obediente en algunos preceptos y no respecto de otros. En consecuencia, puede tener fe en algunos artículos sin tenerla en los demás.


Contra esto: 
está el hecho de que rechazar un artículo se opone a la fe, como el pecado mortal se opone a la caridad. Pero la caridad no permanece en el hombre después de un solo pecado mortal. Luego tampoco permanece la fe después de rechazar un solo artículo de la misma.


Respondo: 
El hereje que rechaza un solo artículo de fe no tiene el hábito ni de la fe formada ni de la fe informe. Y la razón de ello está en el hecho de que la especie de cualquier hábito depende de la razón formal del objeto, y si ésta desaparece, desaparece también la especie del hábito. Pues bien, el objeto formal de la fe es la Verdad primera revelada en la Sagrada Escritura y en la enseñanza de la Iglesia. Por eso, quien no se adhiere, como regla infalible y divina, a la enseñanza de la Iglesia, que procede de la Verdad primera revelada en la Sagrada Escritura, no posee el hábito de la fe, sino que retiene las cosas de la fe por otro medio distinto. Como el que tiene en su mente una conclusión sin conocer el medio de demostración, es evidente que no posee la ciencia de esa conclusión, sino tan sólo opinión.

Ahora bien, es evidente que quien se adhiere a la enseñanza de la Iglesia como regla infalible presta su asentimiento a todo cuanto enseña la Iglesia. De lo contrario, si de las cosas que enseña la Iglesia admite las que quiere y excluye las que no quiere, no asiente a la enseñanza de la Iglesia como regla infalible, sino a su propia voluntad. Así, es del todo evidente que el hereje que de manera pertinaz rechaza un solo artículo no está preparado para seguir en su totalidad la enseñanza de la Iglesia (estaría, en realidad, en error y no sería hereje si no lo rechaza con pertinacia). Es, pues, evidente que el hereje que niega un solo artículo no tiene fe respecto a los demás, sino solamente opinión, que depende de su propia voluntad.

A las objeciones:


Soluciones:

1. Los demás artículos de la fe en los que no yerra el hereje no los acepta del mismo modo que el fiel, es decir, por adhesión a la Verdad primera, para lo cual necesita el hombre la ayuda del hábito de la fe. El hereje los retiene por propia voluntad y por propio juicio.

2. En las diversas conclusiones de una ciencia existen medios diversos de demostración, y unos pueden conocerse sin los otros. Por eso, puede conocer un hombre algunas conclusiones de una ciencia ignorando las demás. A los artículos de la fe, en cambio, les presta su asentimiento por un único medio, es decir, la Verdad primera propuesta en las Escrituras, correctamente interpretadas según la doctrina sana de la Iglesia. Por tanto, quien se aparte de este medio está del todo privado de la fe.

3. Los diversos preceptos de la ley pueden referirse, bien a diversos motivos próximos, y en este caso pueden observarse los unos sin los otros, bien a un solo motivo, que es obedecer perfectamente a Dios. Pero de éste se aparta el que traspasa un solo precepto, según las palabras de Santiago: Quien falta en un solo precepto se hace reo de todos (Sant. II, 10).

Nota: para quienes quieran profundizar en los conceptos de fe informada y fe informe, consultar otro artículo de la Summa aquí

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