Panorama Católico

¿Excomunión para los Thibervillenses?

El Modernismo nos tiene acostumbrados a tantos desaguisados y atropellos, que ya nada nos asombra. Pero lo que acaba de decir Mons. Nourrichard colma cualquier medida.

Según informa un despacho de la Agencia Francesa de Prensa (AFP) de este miércoles, el obispo ha dicho que, si el padre Michel no abandona la parroquia y acepta otro destino, se acerca a la excomunión junto a los que le sigan:

El Modernismo nos tiene acostumbrados a tantos desaguisados y atropellos, que ya nada nos asombra. Pero lo que acaba de decir Mons. Nourrichard colma cualquier medida.

Según informa un despacho de la Agencia Francesa de Prensa (AFP) de este miércoles, el obispo ha dicho que, si el padre Michel no abandona la parroquia y acepta otro destino, se acerca a la excomunión junto a los que le sigan:

«En la medida en que se quede en el mismo lugar y continúe oficiando, desgraciadamente vamos en dirección a una excomunión, que afectaría también a los que lo sigan.»
 Declaró Mons. Nourrichard a AFP, agregando que espera que el padre Michel se decida a obedecer de inmediato.

Parece que no está en sus cabales el obispo normando; quizá los acontecimientos del último Domingo lo han sacado de quicio. Porque no nos imaginamos qué figura del Derecho Canónico aplicará para excomulgar a un sacerdote a quien se le ha quitado su parroquia sin motivo conocido y sin juicio previo, que actualmente se encuentra recluido en su casa (cedida por la Comuna con el acuerdo de los habitantes del lugar) y que tiene todo el derecho de celebrar privadamente. Se ve que obedecer, para este pastor, es sinónimo de «desaparición física». Por otro lado, cómo quiere hacernos creer que le interesa el derecho y lo que establece la Iglesia, luego de haber asistido, vistiendo paramentos episcopales, a unas ordenaciones anglicanas de mujeres sacerdotisas. ¡Cuánto más ha de esperar Roma, para darle una patada en su episcopal trasero, y sacarlo de en medio!

El ciudadano Nourrichard, obispo de Èvreaux, como buen sacerdote juramentado es digno hijo de la Revolución Francesa. Mientras croa, cual rana Apocaliptica, Liberté, Égalité y Fraternité en las tenidas ecuménicas e interreligiosas, cercena con la guillotina de la intolerancia modernista, la fervorosa vida parroquial de 5000 almas… tradicionales.

El padre Michel y los fieles de Thiberville, más allá de lo que hicieran, estaban condenados de antemano. Su condena fue escrita en los sucios reductos de la Masonería. Y mientras el ciudadano Nourrichard no demuestre lo contrario, tenemos todo el derecho de pensar que la causa de su odio contra Thiberville reside en lo que podemos ver en el video de arriba. La Liturgia Católica esplendorosamente celebrada, y la grande obra que estos últimos 24 años ha realizado su párroco. Odio diabólico, pues solamente al Príncipe de este mundo le puede beneficiar que el rebaño sea entregado a los lobos.

Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la milicia celestial, socorre a los fieles de Thiberville atacados por los espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas.

Cor Iesu Sacratissimun

Miserere nobis.

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