Panorama Católico

Historia del conflicto de la Santa Casa de Ejercicios

Presentamos a continuación un documento elevado oportunamente al Card. Rodé. En él las hermanas de la Orden del Divino Salvador explican al Card. Rodé las irregularidades en el proceso de visita apostólica y subsiguiente intervención del comisario apostólico, Mons. García, Auxiliar de Buenos Aires y por lo tanto, subordinado del acusador, Mons. Bergoglio.
Bergoglio tiene menos de un año antes de renunciar, pero ha quedado fuertemente golpeado por los escándalos en los que participaron sus vicarios, con evidente connivencia del propio titular: el caso Joaquín Sucunza y la incomprensible (a la luz del derecho y la justicia) intervención de la orden de las Hijas del Divino Salvador. 

Según versiones periodísticas que se han comentado ya en varios sitios dedicados a temas eclesiásticos, la inminente y esperada renuncia del esloveno-argenino Card. Rodé, Prefecto de los religiosos, podría generar un interinato del Card. Bergoglio, actual Arzobispo de Buenos Aires y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, CEA. Esta extraña maniobra, de concretarse, no podrá ser interpretada más que como un«promoveatur ut amoveatur», que en lenguaje vulgar podría traducirse como «los clavos se sacan para arriba».
Bergoglio tiene menos de un año antes de renunciar, pero ha quedado fuertemente golpeado por los escándalos en los que participaron sus vicarios, con evidente connivencia del propio titular: el caso Joaquín Sucunza y la incomprensible (a la luz del derecho y la justicia) intervención de la orden de las Hijas del Divino Salvador, entre otros.
Presentamos a continuación un documento elevado oportunamente al Card. Rodé. En él las hermanas de la Orden del Divino Salvador explican al Card. Rodé las irregularidades en el proceso de visita apostólica y subsiguiente intervención del comisario apostólico, Mons. García, Auxiliar de Buenos Aires y por lo tanto, subordinado del acusador, Mons. Bergoglio.
En su momento presentamos el caso de la ex hermana Perla, virtualmente «desaparecida» después de haber dejado el convento. Los testimonios de Mirna y Lucía, ex religiosas corridas de la orden en circunstancias sorprendentes. La cuestión se enredó con acusaciones cruzadas y cuestiones de las cuales no se han presentado pruebas concretas por ninguna de las partes. Nos pareció prudente dejar que el tema decantase para volver a él con mayor objetividad. Nada mejor, en este caso, que la queja elevada al propio Card. Rodé por las hermanas de la Orden, sin el concurso, resulta evidente pero necesario puntualizarlo, de las religiosas que se vieron beneficiadas por una promoción, tras la intervención del Comisario, Mons. García.
El documento es extenso, pero tiene la virtud de presentar con sencillez y orden los hechos. Corresponde decir que Roma ha hecho oídos sordos a esta queja, llevada no solo ante Rodé, sino ante la Signatura apostólica y entregada en manos del propio secretario del Papa. El tándem Rodé- Bergoglio es demasiado fuerte (o lo era) como para que se procediera por fuera del protocolo curial. Hoy los rumores indican que ambos cardenales transitan los tramos finales de su vida activa.
Ahora bien, si por algún misterioso designio, Bergoglio fuera al Dicasterio de los Religiosos, se convertiría en acusador y juez, aberración jurídica demasiado patente como para ser tolerada, inclusive en Roma.
Para todos los que nos hemos preocupado por la supervivencia de esta orden argentina más que centenaria, creada por una santiagueña de evidente santidad, el documento que editamos en exclusividad a continuación (y ponemos como descarga para comodidad de quienes deseen tenerlo) constituye un elemento de juicio invalorable, lo mismo que otra prueba de la desastrosa gestión Bergoglio al frente de su Diócesis y de la iglesia argentina toda.
Carta de las Hermanas de la Orden del Divino Salvador al Card. Fran Rodé, 
Prefecto de la Sagrada Congregación para los IVC y las SVA

                                   Buenos
Aires, 16 de Noviembre de 2009                                                                                     

Señor Prefecto

de la Congregación para los IVC y
las SVA

Emmo. y Revmo.
Sr. Cardenal Franc Rodé

S                                 /                             D

Eminencia:

Tenemos el agrado de dirigirnos a
V.E. a fin de poner de manifiesto cuales son las causas que han llevado a la
intervención de nuestro Instituto y a solicitar la remoción del Comisario
Pontificio lo antes posible.

Como es bien sabido la Sociedad
Hijas del Divino Salvador es una orden religiosa de derecho pontificio.

Nuestra Sociedad es la propietaria
del lugar donde hoy se encuentra la parroquia San Cayetano de Liniers, que a principios del siglo XX era la capilla de
una de nuestras casas.

La parroquia de San Cayetano de Liniers se erige en lo que, en aquel entonces, era nuestra
capilla mediante un convenio entre nuestra Sociedad y el arzobispado de
Buenos Aires, en el que se dejo perfectamente aclarado que ese convenio regiría
hasta que el arzobispado de Buenos Aires edificara otra iglesia y trasladara
allí la parroquia.

El convenio entre nuestra Sociedad y
el arzobispado tuvo pocas modificaciones en el transcurso de los años, siendo
su última revisión en el año 1959.

A pesar de estar perfectamente
aclarada desde el principio la obligación del arzobispado de edificar una nueva
iglesia y trasladar la parroquia a otro lugar, esta obligación no solo nunca se
cumplió sino que, por el contrario, en distintas oportunidades, el arzobispado
pretendió lograr que nuestra Sociedad cediera de alguna forma los derechos
sobre la propiedad. Prueba de ello es la copia de la carta de fecha 12 de
Junio de 1970, firmada por la entonces Superiora General de nuestra Sociedad y
dirigida al entonces Vicario Zonal de Flores
, que adjuntamos a la presente.

En dicha carta se
dice claramente:
“…respondiendo
al pedido cursado por V.S. Ilustrisima…hemos resuelto no ceder los bienes de la
Sociedad ni en concepto temporario ni definitivo
…” En otra parte de la misma carta se le recuerda al
arzobispado la obligación contraída en su momento: “…Hoy, superadas las dificultades de las circunstancias
locales, a que aluden las notas del año 1913, las Hijas del Divino Salvador,
mantenemos el criterio expuesto por nuestras antecesoras y pedimos a la
autoridad eclesiástica que, dentro de sus posibilidades y cuando buenamente
pueda, procure edificar otra iglesia y trasladar allí la parroquia, dejando la actual iglesia San Cayetano como capilla del colegio…”

A fines del año
2004
el arzobispado de Buenos Aires hace llegar a la Sociedad
Hijas del Divino Salvador un proyecto de convenio para modificar el vigente
desde el año 1959.

En ese entonces la Superiora General
junto con el Consejo General de nuestra Sociedad decidieron en su reunión de
fecha 22/3/05 presentar objeciones a algunos de los puntos del proyecto enviado
por el arzobispado y solicitar mas tiempo para seguir estudiando el documento
sin apresuramiento dado que no había ninguna urgencia para modificar el
convenio vigente desde 1959, cosa que se hizo saber al arzobispado.

En Julio de 2005 se hicieron llegar
al arzobispado algunos de los puntos que nuestra Sociedad consideraba que se
debían modificar o agregar al proyecto de convenio.

Finalmente no se llego a un acuerdo
entre nuestra Sociedad y el arzobispado de Buenos Aires respecto de la
modificación del convenio vigente desde 1959.

A partir de la
falta de acuerdo respecto del proyecto de modificación del convenio vigente
entre nuestra Sociedad y el arzobispado de Buenos Aires empiezan todos nuestros
problemas, y por esa razón es que no podemos dejar de preguntarnos si existe
algún nexo de causalidad entre nuestra negativa y lo que nos sucedió con
posterioridad.

Es sumamente llamativo, por decirlo
de alguna manera, que inmediatamente después que nuestra Sociedad se negara a firmar
el convenio propuesto, el Señor Arzobispo de Buenos Aires, Card.
Jorge M. Bergoglio, hiciera una denuncia en contra de
nuestra Sociedad (esto lo sabemos porque nos lo ha dicho el mismo Card. Rodé) que dio origen a un proceso secreto. Así
es como en Junio de 2007 la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada
y las Sociedades de Vida Apostólica designa un Visitador Apostólico y en
Septiembre de 2008 un Comisario Pontificio interviniendo nuestra Sociedad y
destituyendo “de hecho a nuestra Superiora General. Decimos
destitución  “de hecho” pues no hubo ningún decreto que la separara de su cargo
sino mas bien un apartamiento en forma violenta y grosera, seguido de
difamaciones, calumnias y por ultimo un total aislamiento.

Lo llamativo de
este caso no es solamente que la denuncia la haya hecho el Card. Bergoglio después que rechazamos su proyecto de
convenio sobre el Santuario de San Cayetano, sino que siendo el cardenal  miembro de la Compañía de Jesús se haya
designado como Visitador Apostólico a otro jesuita; y que siendo el Card. Bergoglio arzobispo de
Buenos Aires se haya designado como Comisario Pontificio a un obispo auxiliar
de Buenos Aires que se encuentra bajo directa dependencia de quien hizo la
denuncia en contra de nuestra Sociedad
.

Por las razones
alegadas creemos tener fundadas razones para poner en duda no solo la validez
de la denuncia efectuada en nuestra contra que se produce en


tiempo sospechoso

, sino también la imparcialidad de quien
fuera Visitador Apostólico, como de quien es actualmente Comisario Pontificio,
lo cual nos habilita de acuerdo al derecho a solicitar la reacusación del mismo (por aplicación analógica podemos citar los cc. 1447, 1448, 1449, 1450 y 1624 CIC)

Según pudimos saber por boca del
Prefecto de la Congregación para los IVC y las SVA, Card. Franc Rodé, la acusación del Card. Bergoglio en contra de nuestra Sociedad consistió en
decir que las jóvenes que vinieron del Paraguay para incorporarse a nuestra
institución vinieron a la Argentina engañadas, sin saber a que venían, sin
autorización de sus padres, sin documentación y que una vez en la Argentina se
las mantuvo sin instrucción ni formación adecuadas.

Podemos y debemos
decir ante Dios Nuestro Señor que esa acusación es absolutamente falsa y que su
falsedad es fácilmente demostrable invitando a dar testimonio a las jóvenes que
actualmente permanecen dentro de la Sociedad como a aquellas que por un motivo
u otro han dejado la misma. Además, para probar la falsedad de esa acusación
contamos con las cartas manuscritas de las jóvenes solicitando su libre admisión
al Postulantado, Noviciado, a la renovación de votos
y a la Profesión Perpetua, como así también contamos con el testimonio de las
profesoras que desinteresadamente instruyeron a las jóvenes en distintas disciplinas
. Se acompañan
a la presente cartas de jóvenes que han dejado el Instituto por propia voluntad
y de profesoras que instruyeron a las jóvenes llegadas desde el Paraguay.

Como se dijo anteriormente, luego de
la denuncia en contra de nuestra Sociedad efectuada por el Card. Bergoglio la Congregación para los IVC y las SVA
designo un Visitador Apostólico en Junio de 2007.

A continuación hacemos un breve
relato de cómo se sucedieron los hechos desde esa fecha.

Mons. Hugo Manuel Salaberry, SJ, obispo de Azul, fue designado Visitador  Apostólico para la Sociedad Hijas del
Divino Salvador por la Congregación para los IVC y las SVA  en Junio de 2007.

Según el decreto de nombramiento la
misión del Visitador era “identificar
las causas remotas y próximas de la crisis e individuar el mejor medio para
resolver el problema y recuperar la unidad de las hermanas. Ni el Visitador, ni el Comisario
explicaron nunca en que consistía la supuesta “crisis” que padecía
nuestro instituto, y no solo no ayudaron a “recuperar la unidad de las hermanas” sino que hicieron todo lo posible para dividir a la
comunidad.

Desde el comienzo de su tarea, en
Agosto de 2007, el Visitador manifestó estar extrañado por la cantidad de
vocaciones provenientes del Paraguay. Se le  aclaro que también había aspirantes
argentinas (en menor número) y se respondió a todas las preguntas que formuló.
Las mismas en vez de estar dirigidas hacia las razones de la supuesta “crisis de unidad” mencionada en el decreto de nombramiento, estaban dirigidas
(con una fuerte dosis de desconfianza) hacia el aumento de vocaciones que se
dio a partir de 1999 (año en que se recordaron los 200 años del fallecimiento
de nuestra fundadora, María Antonia de la Paz y Figueroa).

A partir de Septiembre de 2007, los
días miércoles, a veces muy distanciados, el Visitador tenía las entrevistas
con las Hermanas, comenzando por las aspirantes.

Tolo lo que solicitó le fue
entregado, por ejemplo: la documentación de cada una de las jóvenes desde las
primeras hasta las últimas que ingresaron, como así también los libros de
Actas.

Todas las jóvenes provenientes del
Paraguay entraron al país legalmente y sus padres y familias sabían
perfectamente a dónde iban y para qué venían a la Argentina (no hubo ningún
tipo de engaño).

Varias de las Hermanas se quejaron
por la forma en que el Visitador se dirigía a ellas y por el tipo de preguntas
que les hacia, muchas de las cuales eran realmente absurdas. Además de hacer
preguntas absurdas en más de una ocasión se quedo dormido en el transcurso de
la conversación con las Hermanas.

Para sorpresa de todas el Visitador
no estaba interesado en la vida espiritual de las Hermanas sino en hacer
preguntas acerca del uso del hábito, cosa que al parecer no era de su agrado.

Las visitas terminaron en Octubre de
2008. El Visitador nunca nos hizo, ni en el transcurso de las visitas ni al
final de las mismas, ningún comentario ni observación acerca de los aspectos
positivos o negativos observados en la comunidad, a pesar de que, en reiteradas
oportunidades, la ex – Superiora General le expresó que como buena hija de la
Iglesia estaba dispuesta a hacer los cambios y mejoras que fueran necesarias.

A pesar de habernos negado que
hubiera presentado su informe a Roma, supimos en forma extraoficial que el
Visitador lo había elevado en el mes de Junio de 2008. Es mas, aun en la reunión
del 14 de Noviembre de 2008 donde el Visitador presentó al Comisario designado
negó haber presentado su informe a Roma.

En cuanto a la contabilidad de
nuestras casas, toda la documentación, desde 1957 hasta 2007, fue puesta a
disposición del contador Jorge Martínez, designado por el Visitador.

El 13 de noviembre 2008 el Visitador
nos comunicó que al día siguiente quería tener una reunión con las Hermanas
profesas de votos perpetuos para poner fin a su visita y que


no sabía

sí  sería
designado otro Visitador para completar la tarea.

Indudablemente el
Visitador ya tenía conocimiento del decreto de fecha 22 de Septiembre de 2008,
firmado por el Card. Rodé y Mons. Gardin,
por el cual se había nombrado Comisario Pontificio a Mons. Eduardo Horacio García
, obispo
auxiliar de Buenos Aires., con facultades de Moderador Supremo, entre otras
cosas.

El 14 de Noviembre de 2008, el
Visitador hizo una breve síntesis de su tarea. Los puntos principales de esa
reunión fueron volcados  en una
escritura pública efectuada por un Escribano Publico Nacional.

Como consecuencia directa del
nombramiento del Comisario la Superiora General fue destituida sin darle motivo
ni explicación y sin darle oportunidad de ejercer su derecho de defensa.

Mons. Salaberry expresó en la reunión que había solicitado al Dicasterio el nombramiento de la Hermana Julia  Roquelina Zurraco como Superiora General y de la Hna. Zulema Nelly Zayas como formadora. Con
excepción de estas dos hermanas, nadie estaba, ni hubiera estado de acuerdo con
esa propuesta.

Junto con Mons. Salaberry y Mons. García, se hicieron presentes en la reunión el abogado del Arzobispado,
secretario, escribano y su secretaria, y como Notario Eclesiástico el  Pbro. Alejandro Russo. Cabe aquí recordar que la acusación en contra de nuestra Sociedad proviene
del arzobispado de Buenos Aires.

Aclaramos que
previamente a la reunión ninguna de las Hermanas tenía conocimiento de la
cantidad de personas ajenas a la comunidad que iban a asistir, ni de cuales
eran los temas que iban a ser tratados
.

Se nos solicitó el Libro de Actas de
reuniones del Consejo General, y sin darnos ningún tipo de explicaciones
respecto de cuales eran nuestros derechos de acuerdo al Código de Derecho Canónico
,
se nos notifico el nombramiento del Comisario Pontificio y se nos obligó a
notificarnos firmando las actas.

La confusión e impotencia ante estos
hechos se apoderó de nosotras y recién ahí nos dimos cuenta que todo estaba
preparado con anticipación con la ayuda de las dos hermanas nombradas con
anterioridad: Julia Zurraco, quien había sido
Consejera General de la Madre Hilda Ledesma ahora destituida, y de Zulema
Zayas.  Este día fue fatal para
todas nosotras.

Terminado ese momento tan
desagradable, el Comisario Pontificio ya sin el resto del “tribunal” que lo acompañó quedó a solas con las Hermanas Profesas.
Luego se retiró con la (ahora) ex – Superiora General al escritorio de esta
donde hubo un breve diálogo acerca del estado de la Comunidad.

A partir de este momento la vida de
la Comunidad y de la ex – Superiora General cambiaron completamente.

El mismo día 14 de Noviembre de
2008, después de medio día se comunicó a todas las hermanas jóvenes lo que había
sucedido. Hubo mucha angustia y llantos porque nadie entendía lo que estaba
pasando.

La ex – Superiora General sólo volvió
a hablar con el Comisario las pocas veces que fue llamada. La pregunta de la
Madre Hilda fue siempre: ¿cuál fue el
grave pecado cometido para tener este castigo?
Nunca se le dio una
respuesta.

Sábado 15 de Noviembre de 2008. El
Comisario Pontificio se reúne con las Junioras, Novicias y Postulantes para
informarles los cambios y que a partir de entonces el era el Padre General.
Ante la pregunta de las jóvenes de porqué destituyeron a la Madre, sus
explicaciones fueron confusas. Mas adelante comenzó a esparcir difamaciones y
mentiras.

Lunes 17 de Noviembre 2008: El
Comisario se entrevisto con la Hermana María Baidal,
de 85 años, quien se encontraba muy afectada por lo que estaba sucediendo. La
Hna. María fue maestra de Postulantes de la Madre Hilda cuando ella estaba
haciendo sus primeros pasos en nuestra Sociedad y fue Consejera General cuando
la Madre Hilda era Superiora General.

A partir de esa semana se obligo a
las jóvenes junioras,  postulantes  y novicias a ir
a un psicólogo designado por el Comisario a pesar de que las hermanas ya tenían
sus psicodiagnósticos hechos. El Comisario las
amenazo diciendo que la que no obedeciera estaba fuera de la institución.

Con fecha 17 de Noviembre 2008 el
Comisario prohibió a las Hermanas Hilda Rosa Ledesma  y  Rufina Salinas en virtud de la Santa Obediencia ausentarse de la ciudad
de Buenos Aires o viajar fuera del país.

A partir de esta fecha la privacidad
de las Hermanas Hijas del Divino Salvador dentro de la Santa Casa se perdió por
completo. Entraban curas y laicos al interior de la comunidad y al que fuera
escritorio de la madre Hilda. La vida espiritual cayo en un completo descuido.

El 25 de Noviembre de 2008 el
Comisario debió enfrentarse con las Hermanas jóvenes, quienes estaban muy
molestas por esta situación, sin tener clara explicación de lo que estaba
sucediendo.

29 de Diciembre de 2008. EL
comisario reunió a todas las  jóvenes
de la Santa Casa de Ejercicios y delante de ellas calumnio a la Madre Hilda R.
Ledesma diciendo que había realizado una mala administración, que había
falsificado firmas de las Consejeras en libro de actas y que podía ir presa por
muchos años, lo que produjo un grave escándalo entre las jóvenes.

Ese mismo día, 29 de Diciembre, hizo
la distribución de las Hermanas en las distintas casas, lo que debía ser
cumplimentado para el 6 de Enero de 2009.

El 31 Diciembre el Comisario pidió,
y se le hizo entrega, toda la documentación de la Congregación, títulos de
propiedad, dinero, etc.

A partir de este momento, manejaron
la Comunidad los empleados de la Casa, quienes incluso entraron al Archivo
Central de la Congregación. No había para ellos ni siquiera prohibición de
entrar en el área de clausura.

A la ex Superiora General se la envió
a Oliva, provincia de Córdoba, junto con la hermanas Rufina Salinas Acuña,
Norma Elizabeth Cáceres y Teresa Gómez.

La Hna. Norma Elizabeth  Cáceres estuvo poco tiempo en Oliva. A
los pocos días se le dijo que debía trasladarse nuevamente a la casa de San
Cayetano. Cansada de este juego de traslados y los malos tratos de que fue
objeto por parte del Comisario, la Hermana Norma decide abandonar la Congregación.
Las Hermanas Teresa Gómez y Rufina Salinas debieron trasladarse a la casa de
González Catan, Prov. de Buenos Aires, por motivos de enfermedad en el mes de
Febrero y Abril respectivamente, por lo que desde el mes de Abril la Madre
Hilda Ledesma se encuentra aislada, privada de la vida en comunidad ya que no
cuenta con la compañía de otras hermanas de la Sociedad.

El 5 de enero 2009 el Comisario abrió
una sala de la Santa Casa donde se guardaban imágenes antiquísimas con la
intención de trasladarlas a la Catedral de Buenos Aires. Esa misma noche todas
las Hermanas colaboraron para trasladar las imágenes que nos iban a ser
quitadas a una de nuestras casas en San Isidro, lo que provoco  el enojo del Comisario.

El 9 de Enero de 2009 las Hnas.
Hilda Rosa Ledesma y Rufina Salinas viajaron a Roma para una audiencia con el Card. Rodé a fin de averiguar el porqué de todas estas
medidas. El dinero para el viaje a Roma fue donado  por la señorita María Luisa Salinas Acuña,
hermana de Rufina, quien se encuentra trabajando en España, y que sigue
ayudando a la Comunidad. No solo no hubo ninguna ayuda de parte del nuevo Padre
General sino que además prohibió a todos los colegios cualquier tipo de ayuda
para la Madre Hilda Ledesma y la Hna. Rufina Salinas.

A partir del 14 de Noviembre de
2008, fecha de la toma de posesión del Comisario Pontificio, quedamos en el mas
completo desamparo, pues hasta el abogado que teníamos, nos abandono.

A fines de Marzo de 2009 encontramos
un nuevo abogado que nos esta asesorando para la mejor defensa de nuestros
derechos. Pero para ese entonces ya se habían vencido los plazos para presentar
recursos contra el decreto por el cual se interviene nuestra Sociedad nombrando
al Comisario. Este decreto se nos notifico en la reunión del 14 de Noviembre de
2008, donde nos vimos obligadas a firmar y no se nos informo de nuestros derechos.

Es por eso que con fecha 11 de Mayo
de 2009 enviamos una carta al Santo Padre, a través de la Secretaria de Estado,
solicitando la gracia de la “remissio in terminos para poder recurrir contra el decreto
mencionado. Con fecha 7 de Octubre de 2009 se envió una reiteración de dicha
solicitud.       

Tanto en el proceso de intervención
de nuestra Sociedad que derivo en la destitución de la Superiora General como
en el proceso de exclaustración impuesta contra la Hna. Rufina Salinas Acuna
(ambos secretos) se han violado elementales normas de derecho.

El derecho de defensa, como es bien sabido, es un derecho natural, y para poder ejercerlo debidamente se deben conocer en forma fehaciente y por escrito cuales son los cargos concretos que pesan sobre quien ha sido acusado de algo indebido, quien o quienes son los acusadores y cuales son las pruebas de que intentan valerse. Esto implica que, si hay una acusación y se inicia un proceso, se le debe dar al “acusado” la posibilidad de conocer cuales son los cargos en su contra y la posibilidad de defenderse. Sin esto, no se puede ni se debe aplicar una pena.

Esto
es valido tanto para el derecho administrativo (para no caer en la arbitrariedad) como para el derecho penal (para no llegar a una sentencia injusta).

Tanto la Madre
Hilda Ledesma como la Hna. Rufina Salinas están sufriendo, sin haber sido llamadas a proceso en forma legal, una suerte de “castigo
anticipado”, que por ser contrario al derecho positivo y
natural es a todas luces ilegal e inmoral.

En el caso de la Hna. Hilda R. Ledesma, en contra de la ley, pues no se me ha dado un decreto por escrito y fundamentado, ha sido destituida “de palabra” como Superiora General de la Sociedad Hijas del Divino Salvador (lo cual equivale cfr. al c. 1336.2
CIC a una pena canónica).
El Comisario Pontificio un día le dijo: “vos, ya no sos nada”, y ordeno su traslado a la Casa de la localidad de Oliva, Provincia de Córdoba. Desde ese momento prácticamente comenzó para ella un periodo de virtual aislamiento.

En efecto, desde el día 06 de Enero de 2009, fecha en que el Comisario Pontificio le ordeno dejar la Sede Central de nuestra Orden (Independencia 1190, Buenos
Aires) y trasladarse a Córdoba, no solo nunca se comunicó en forma directa con ella, por escrito o por teléfono (para interesarse por su salud o las cuestiones de la Casa de Oliva), sino que además nunca la hizo participe de las comunicaciones que reciben el resto de las hermanas,
a quienes restringe el contacto con el exterior en general y con ella en particular.

En el caso de la Hna. Rufina Salinas se ha iniciado un proceso de “exclaustración impuesta” del que solo tuvo conocimiento por la carta que recibió el 14 de Abril de
2009 de la Congregación para los IVC y las SVA (noticia que le produjo o agravó -se determinara luego de los estudios médicos- una afección cardiaca). La acusación esta basada en generalidades sin ninguna causa concreta. Asimismo, se le prohibió seguir estudiando, aun a distancia, el Profesorado de Ciencias Religiosas que estaba terminando (cursaba ya el tercer año), y también se la envío a Córdoba restringiendo el contacto con el resto de las hermanas. Prueba de ello es la carta que envió el Comisario Pontificio a la Superiora de la Comunidad de San Mauricio (González Catan,
Prov. de Buenos Aires), fechada 25/03/09, diciendo: “…Aprovecho la oportunidad para informarle que Sor Rufina Salinas Acuña fue destinada el 29 de Diciembre de 2008 a la Comunidad de…Oliva…y por lo tanto no esta autorizada a permanecer en otra casa de la Sociedad de las Hijas del Divino Salvador…”

Como si esto fuera poco debemos sufrir en silencio las calumnias que se han dicho sobre nosotras, que, según nos consta, han sido esparcidas dentro y fuera de nuestra Sociedad.

Ponemos además en conocimiento de V.E. que, hasta el presente,
dos Hermanas de votos temporales (una de ellas próxima a realizar los votos perpetuos) y dos aspirantes han sido forzadas a abandonar nuestra Sociedad. Todas ellas originarias del Paraguay.

Todos
tenemos derecho a nuestra buena fama, y en su caso, a defenderla.

de Derecho Canónico es muy claro al respecto:

c
.220: “A nadie le es licito lesionar ilegítimamente la buena fama de que alguien goza ni violar el derecho de cada persona a proteger su propia intimidad.”

c
.1390.2: “…Quien presenta al Superior eclesiástico otra denuncia calumniosa por algún delito, o de otro modo lesiona la buena fama del prójimo, puede ser castigado con una pena justa,
sin excluir la censura…”

En síntesis Eminencia,
se han cometido en este caso una serie de abusos: 

1. En primer lugar, no se respetaron los procedimientos habituales para una Orden Religiosa de Derecho Pontificio, pues las acusaciones en contra de nuestra Sociedad no se tramitaron vía  Nunciatura Apostólica en Buenos Aires.

2. Las acusaciones enviadas directamente a la Congregación para los IVC y las SVA fueron secretas y dieron lugar a omisiones de pasos procesales que afectaron nuestro derecho natural de defensa;

3. La forma en que se llevo adelante la intervención a nuestra Sociedad estuvo signada por medias verdades, engaños, calumnias, prepotencia e intimidación;

4. El trabajo del Comisario Pontificio lejos de tender
a resolver el supuesto problema de “división” en la comunidad,
de apaciguar los ánimos y traer paz a nuestra Sociedad, lo único que hizo fue acrecentar las divisiones y generar zozobra y angustia entre sus miembros. Entre los hechos negativos del Comisario podemos mencionar:

a) Desde el mes de Enero de 2009 no se comunica ni verbalmente ni por escrito con quien fuera nuestra ultima Superiora General, Madre Hilda Ledesma,
y tampoco la hace participe de las comunicaciones que reciben el resto de las Hermanas. La Madre Hilda se encuentra sola e incomunicada en la casa de Oliva,
Córdoba. Las ultimas comunicaciones que envió el Comisario fueron por carta documento y enviando a la Policía Federal.

b) El Comisario pidió,
sin amonestación ni advertencia previa, en forma secreta a la Congregación para los IVC y SVA el inicio de
un proceso de exclaustración impuesta contra la Hna. Rufina Salinas en base a acusaciones genéricas y falsas. Cuando se supo del inicio de este proceso,
el Comisario negó haber sido quien lo había solicitado, pero por las cartas recibidas de la Congregación quedo claro que fue el Comisario quien solicito el inicio del proceso.

c) Pese a los graves problemas de salud de la Hna. Rufina (que le fueron notificados al Comisario mediante cartas que el mismo recibió con fechas 26/05/09, 7/7/09) no solo sigue adelante con el proceso de exclaustración impuesta, sino que además aun no ha dado respuesta a la carta de fecha 13/7/09 donde se
le solicita que informe de que forma la Sociedad se hará cargo de los costos del tratamiento medico. 

d) El Comisario no admitió a los votos de profesión perpetua a una de las hermanas; no admitió la renovación de votos temporales de otra de las hermanas y despidió a dos aspirantes. Todas ellas de nacionalidad paraguaya.

e) Existe una absoluta separación e incomunicación entre las comunidades.

f) Impide el acceso de algunas de las Hermanas
de votos perpetuos a la Sede de nuestra Sociedad.

g) Malos modos en la
forma de dirigirse a nosotras:
en varias oportunidades el Comisario ha dado muestras de su falta de paciencia y mal carácter diciendo las cosas a los gritos, profiriendo amenazas de echar de la Sociedad a quien no estuviera de acuerdo con él (ya echó a 4 hermanas motivo por el cual el resto de las hermanas mas jóvenes están aterrorizadas); en muchas ocasiones ha sido muy poco claro, pues en un momento dice una cosa y después afirma otra o niega haber dicho lo que dijo primero.

h) En más de una ocasión el Comisario negó saber cuales son las causas de la intervención a nuestra Sociedad.

i) El Comisario ha proferido frente a las hermanas mas jóvenes calumnias en
contra de quien fuera Superiora General, lo que provoco escándalo entre las jóvenes.

j) No se ocupa del cuidado de las Hermanas Mayores. La Hna. María (85 años) y la Hna. Modesta (82 años) suelen quedar solas en sus respectivas Casas
los fines de semana (Sábado,
Domingo y a veces hasta el Lunes).

k) En el Hogar para las Hermanas enfermas, la Hna. Lucía Villalba,
se encuentra abrumada por las tareas pues, sin conocimientos de enfermería, debe quedar sola todos los días de 15hs. a 20hs. a cargo de tres de nuestras hermanas mayores que tienen serios problemas de salud habiendo otras hermanas que han hecho el curso de Auxiliar de Enfermería. En mas de una oportunidad se le solicito al Comisario la revisión de esta situación,  pero desde que el ha dispuesto la separación de las comunidades no son enviadas otras Hermanas para el cuidado de las Hermanas enfermas.

l) En la comunidad de San Mauricio (G. Catan, Prov. de Buenos Aires) quienes dan las órdenes a las hermanas son dos laicas representantes legales del colegio adjunto.

Los mencionados arriba son solo algunos de los ejemplos del mal desempeño del Comisario Pontificio.

Por
lo expuesto, a V.E. solicitamos que:

1. Se investigue si existe un nexo de causalidad entre nuestra negativa
a firmar el convenio con el arzobispado de Buenos Aires y la posterior acusación
e intervención de nuestra Sociedad.

2. Habida cuenta del mal desempeño del Comisario Pontificio (ha
sido negativo para la unidad y bienestar espiritual de las hermanas), y de
que existe una fundada sospecha de su falta de imparcialidad por ser obispo
auxiliar de Buenos Aires  y estar
bajo la directa dependencia de quien hizo la acusación en contra de nuestra
Sociedad, Card. Bergoglio,
arzobispo de Buenos Aires, solicitamos se proceda a su remoción en forma
inmediata
 y se designe como
Comisario Pontificio a una persona que comprenda la vida religiosa y que pueda
actuar en forma independiente, para que pueda proceder a la normalización de
nuestra Sociedad en el menor tiempo posible.

3. A fin de demostrar la falsedad de la acusación en contra de nuestra
Sociedad se llame a prestar testimonio a las Hermanas provenientes del Paraguay
que aun se encuentran en nuestra Sociedad para que declaren acerca de si la
decisión de ingresar a nuestra Sociedad fue hecha libremente o no.

4. Se llame a prestar igual testimonio a las jóvenes que se han retirado
ya de nuestra Sociedad.

5. Una vez demostrada la falsedad de la acusación se deje sin efecto la
intervención a nuestra Sociedad.

6. Se solicite información a la Secretaria de Estado acerca de la
solicitud de “remissio in terminos” enviada el
11 de Mayo de 2009 y su reiteración de fecha 7 de Octubre de 2009.

7. Se deje sin efecto el proceso de exclaustración impuesta iniciado
contra la Hna. Rufina Salinas Acuna por estar basado en acusaciones genéricas,
falsas y no habérsele dado la posibilidad de ejercer su derecho de defensa.

Hna. Modesta Ortigoza

Hna. Maria Baidal

Hna. Hilda Ledesma

Hna. Rufina Salinas

Hna. Lucia Villalba

PD: Se adjuntan al presente:

1. Copia de la carta de fecha 12 de Junio de 1970 que la entonces
Superiora General de nuestro Instituto dirigió al Vicario Zonal de la Arquidiócesis
de Buenos Aires.

2. Cartas de jóvenes que salieron voluntariamente de nuestro Instituto y
que han prestado testimonio respecto de la libertad con que ingresaron a
nuestro Instituto, que tenían autorización de sus padres, que en Buenos Aires
siguieron con sus estudios, etc.

3. Carta de la Sra. Mercedes F. Olmos de Rojo, profesora que organizo el
grupo de maestras que dieron clases a las jóvenes provenientes de Paraguay.

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