Panorama Católico

Justicia, ¿con «C» o con «K»?

 “Es una idea del gobierno de Cristina, con acuerdo de la Iglesia”, dice uno de los dos abogados presentes al desprevenido vecino que, tímidamente, ingresa en la modesta oficina recientemente instalada en lo que fue pensado como garage parroquial. “Con acuerdo de la Iglesia”, piensa el vecino. “O sea, que Bergoglio, el cardenal, el del Te Deum catedralicio, está al tanto”, se dice para sus adentros…

 “Es una idea del gobierno de Cristina, con acuerdo de la Iglesia”, dice uno de los dos abogados presentes al desprevenido vecino que, tímidamente, ingresa en la modesta oficina recientemente instalada en lo que fue pensado como garage parroquial. “Con acuerdo de la Iglesia”, piensa el vecino. “O sea, que Bergoglio, el cardenal, el del Te Deum catedralicio, está al tanto”, se dice para sus adentros…

   El vecino es de Barracas (al norte del Riachuelo, aclaremos, lado Capital, que al Sur es desde hace un tiempo largo Avellaneda, y es Provincia) y sabe que desde hace medio siglo en San Antonio al 500, gracias a Dios, a María Santísima y al esfuerzo de caracterizados feligreses del barrio, se yergue la parroquia de la Natividad de, justamente, María Santísima (fiesta patronal, 8 de septiembre). Esa iglesia cuyas paredes exhiben los colores del manto virginal, que son los mismos de la racinguista casaca, referencia insoslayable al conocer las simpatías futboleras del párroco, metido a dirigente del club de allende el Matanzas inferior.

    Por las dudas, y en la suerte de antesala (mesita con imagen de la Virgen de Luján, sillones sencillos, folletos apilados al lado de la Patrona de esta República), el vecino tomó uno de los papeles que explican de qué se trata esta flamante sede judicial… o no tanto.

    “Se trata de brindar acceso gratuito a la Justicia a gente de los sectores más golpeados, los que no pueden pagar un abogado”, sigue diciendo el profesional parlante, mientras paladea una docena de surtidas facturas que, desplegado el papel que las envolvía, esperan turno para ser engullidas sobre su escritorio. El otro joven abogado, de pie, asiente, mate en mano.

    El vecino, receloso, pregunta sobre qué tipo de casos, o causas, es de incumbencia de esta dependencia oficial. Dependencia que, vale decirlo, pertenece al Ministerio de Justicia y etc., etc., Secretaría de Justicia, y lleva el nombre de “Acceso a la Justicia”, con horario de atención de lunes a viernes de 10 a 17. Y que está en dicho ex garage, alguna vez aula de catecismo y luego local de venta de parrillas portátiles, ya bajo la administración del actual párroco…

   El otro abogado, después de dar cuenta de un amargo, agrega que se hace acompañamiento de trámites, que se abarca lo civil, las mediaciones vecinales, lo comercial en algunas cuestiones (no en el caso de discusiones por la tenencia de acciones de una S. A., por ejemplo) y lo laboral, en este fuero con redacción de cartas documento, contestación, en fin, todo el litigar propio del mismo.

    El vecino pregunta por los casos en que la persona podría pagar a un abogado pero no dispone momentáneamente de los fondos para hacerlo, y los empleados responden que sí, que “puede ser que alguien tenga un millón de dólares y que no los pueda mover, y entonces se lo ayuda a disponer de ese dinero”.

    Ahora sí, el vecino piensa en las valijas voladoras, en los dineros helvético-santacrucenses que (parece) han sido destinados al funcionamiento estatal de la más extensa provincia argentina, en los Oyarbides, las Servinis y otros aspectos y personajes del tortuoso mundo de la Justicia. “Ahora entiendo”, dice a sus interlocutores. “Pero me imagino que tendrán cuidado con las cosas medio raras”…

    “Sí, claro, no se va a intervenir cuando se vea que es algo armado, una chantada digamos”, le contesta el del mate. Y el otro, sentado y expectante observador de una tortita negra, subraya que “derecho penal no hacemos, no defendemos, eso no”. Otra vez, las valijas voladoras pasan (y rápido) por la mente del vecino.

    “¡Eso!”, piensa el hombre… “Si los que afanan o matan seguramente tienen recursos, producto de sus andanzas, como para pagar un buen boga”. Aunque, por fuera, pone cara de duda, como si le pareciera más lógico que, precisamente, en dicho fuero es donde más haría falta un apoyo del tipo que esta oficina brinda. Más, cuando al irse repasa los sitios en que estos centros de asesoramiento “jurídico y social” gratuito se han dispuesto, como La Boca, Soldati, Bajo Flores (villa 1.11.14), Villa 21/24, éste de Barracas/Villa 26 (la que está recostada sobre el Riachuelo) o el hace poco inaugurado por la misma Cristina, en la Villa 31, la de Retiro, la del padre Mugica.

    “Se orienta y se deriva al cliente, se trata de dar respuestas concretas a su solicitud, se opera en mediaciones comunitarias y prejudiciales, se capacita a la comunidad en asistencia jurídica y difusión de derechos y temas de relevancia social y cultural. Y se asiste en lo psicosocial para la resolución de conflictos, personales o de la comunidad”, agregan los jóvenes.

    El vecino saluda y se va, agradecido. Y pensando en las causas archivadas, los enriquecimientos inexplicables, las escuchas telefónicas, los fondos repatriados, los subsidios truchos… Si hasta le pareció que la Virgen lo miraba, resignada, desde su sitial sobre la mesita de la antesala. Entonces, no puede evitar que la imagen del rostro de Bergoglio venga a su mente, ni aquel concepto que le enseñó algún iluminado abogado que fuera profesor suyo en cierto momento de su paso por las aulas (”Justicia es vivir honestamente, no dañar al prójimo y dar a cada uno lo suyo”).

    Piensa en el bien común, las relaciones interpersonales, el buen gobierno, las leyes que nos rigen… el homomonio, los decretos necesarios y urgentes, las parodias de cada semana en el Congreso y los Tribunales.

    Duda, pues, sobre si Justicia se escribe todavía con “c” o va decididamente con “k”.  Y sigue su camino, se santigua frente al templo parroquial y lee al pasar el letrero, un pizarrón prolijamente escrito con tiza: “Horario de Misas – Lunes a sábado 19 hs., domingo 11 hs.”.  El vecino cree que es poco. “Una injusticia”, murmura. Y se pierde entre los churros y las medialunas de la panadería de la esquina.

Comentarios

Anónimo
01/06/2010 a las 10:35 pm

¡ Qué bueno ! Vamoh a poder apelar los ayuntamientos de maricas,
los asesinatos in útero cohonestados por administradores criminales de justicia, la educación pervirtiente, la destradicionalización mediática para explotarnos mejor, la inyección de odio en la sociedad («pluralismo agonístico» de Laclau y Chantal Mouffe) para justificar «defensas» esclavizantes… Nadie va a decir que ahora no tenemos abogados gratis para llegar hasta la Corte Internacional de Justicia con esos casos.

¡Qué bueno!



Anónimo
02/06/2010 a las 1:40 am

LA HEGEMONíA ES…
… la cultura que un grupo logra generalizar a otros, de modo que estos mantengan a los miembros del primer grupo en posiciones de poder sobre estos otros (Gramsci).



Anónimo
02/06/2010 a las 3:17 pm

Uds. no son conservadores:
Uds. no son conservadores: son cavernarios
¿Cuál es el problema que en una parroquia insertada en un barrio pobre se preste un servicio de asistencia jurídica gratuita? Por otra parte, hay muchísimas parroquias que lo hacen y enhorabuena que lo hagan.
¿Tanto miedo le tienen a los pobres y a la «opción preferencial por los pobres» del glorioso Vaticano II que hasta les parece mal que se les dé asistencia jurídica gratuita?
Les hago una propuesta a ver qué les parece: cerremos los hospitales y las escuelas gratuitos, así los que carecen de recursos no tienen ni asistencia sanitaria ni educación.
Por otra parte, el artículo está redactado con tanta mala fe, se confunde todo. Se relaciona a Oyarbide y a Servini, gente que no quiero, con el pobre tipo que tiene un problema jurídico, ya sea familiar, civil o de cualquier otra índole. Me parece que antes de tirar m…. por doquier les convendría asesorarse



    Anónimo
    02/06/2010 a las 11:23 pm

    PARA EL ANONIMO DEL GLORIOSO, Y TAMBIEN PARA APU
    Y continúo con mi espacio «ganando amigos».
    Creo que tanto el anónimo respondón que me precede, como el amigo Apu, confunden los tantos.
    Primero el anónimo:
    Dejando de lado el calificativo de «glorioso» que alegramente le asigna al CVII (no confundir con el 2 CV, noble autito), yerra en su enfoque. No puede comparar el cierre de un consultorio jurídico montado en una parroquia con el cierre de hospitales y escuelas gratuitos.
    Los hospitales y escuelas gratuitos (que no son gratuitos, alguien los paga. Ese alguien es el pueblo trabajador; el pueblo trabajador es el que trabaja, no los parásitos mantenidos a chori & tetra) deben ser comparados con las defensorías de pobres y con la obligación de atender gratuitamente a los pobres que tenemos los abogados (por lo menos en Pcia. de Bs. As., en Capital será igual, supongo).Asimismo, cualquier persona se puede hacer atender por un abogado gratuitamente acreditando carencia de recursos: para eso existe en todos los códigos procesales el «beneficio de litigar sin gastos». Y existía con los Kirchner y con Videla. Que la ideología no deje ver la realidad, es otro asunto.

    Con respecto al cierre de las escuelas «gratuitas» yo en realidad sería partidario de que las cierren todas, y también a las «no gratuitas». A lo mejor una vuelta a la barbarie nos vendría bien (¡Oh, nuestros carreteros alemanes!, suspiraba Nietzche). La Argentina no peca por falta de escolaridad, sino por sobredosis.

    Ahora pasemos a APU:
    En principio no veo mal que se monte un consultorio jurídico para atención de los pobres en una parroquia. Es más, sería interesante que se hiciera algo así en los centros de misa de la FSSPX.
    El estado de injusticia que padecemos con este gobierno, y con el anterior gobierno, y con el gobierno anterior al anterior gobierno, nada tiene que ver con un derecho que, para mí, es el más importante de todos: el de defensa.
    Hasta en el proceso más inicuo de la historia de la humanidad se le concedió al Reo el derecho de defenderse.
    Creo -sin haber adquirido dotes telepáticas- intuír por donde viene tu crítica. Esos «centros de atención jurídica» pueden convertirse (y es casi seguro que ese es su objetivo) en «centros de adoctrinamiento». Pero hasta tanto no se los vea andar, no es políticamente conveniente sacar conclusiones apriorísticas.
    Con respecto al doble discurso K, es inevitable. Mientras pervienten el orden natural con leyes inmundas, declaman promover el «acceso a la justicia».
    Pero no hay que confundir los tantos. Porque si un abogado K favorable al putimonio, le salva la casita a un pobre, el pobre se va a hacer K.
    Eso no se resuelve puteando a los K. Démosle nosotros el abogado al pobre, y que sea nuestro el que le salve la casita.
    Ya lo dije antes: lo malo del cura Mugica no fue que se metiera en las villas. Lo malo es que era zurdo.
    Y una cosa más: existe en el «imaginario colectivo» la arraigada creencia de que quien no tiene dinero no tiene una buena defensa. En parte es cierto, sobre todo en lo atinente a la producción de medidas de prueba (pericias, por ejemplo) que resultan costosas. Pero sobre los defensores de pobres pareciera pesar la sospecha de que trabajan a la ligera o no son buenos abogados. En la mayoría de los casos, eso es un mito. Los defensores de pobres -por lo menos los que he cruzado en mi labor profesional- suelen ser muy buenos abogados y sus defensas correctamente fundadas. Y no estoy defendiendo al poder judicial, simplemente doy testimonio de lo que veo como abogado.
    Un abrazo.
    Paisano Alborotador

    PS para el Moderador: estoy buscando el documento que me pidió y no lo encuentro. Intento hasta mañana y si no me rindo. Lo peor que puede pasar (y es lo que temo) es que esté en un libro que presté.



    Anónimo
    03/06/2010 a las 3:22 am

    Ni conservadores, ni cavernarios: cristinistas…
    …o carlistas, que en estos lares los hay de todos colores y sabores.

    Tiene razón el Sr. Anónimo: mañana mismo me voy a asesorar a la oficina de Acceso a la Justicia, sita en mi barrio pobre. Pido desde ya perdón si ofendí al gran magistrado inverso-espartaquiano Norbertito o a la nunca bien ponderada plazamayorista María Romilda.

    Tan pobre es el barrio, sobre todo en la franja en que me toca vivir, que no nos ha aumentado el gentil gobierno autócrata de la Ciudad de Buenos Aires el afamado ABL porque estamos en la franja aledaña al Matanzas inferior, léase Riachuelo.
    Y en la misma pasan cosas tales como que los líquidos cloacales afloran al pavimento día por medio, debido al colapso de la antigua red expulsora de deyecciones hacia las doradas playas de Berazategui.

    O sea, vivir acá sí que es tirar(nos) la verdadera m…
    Casi tan m… como la «justicia» que vivimos en nuestro país en las últimas décadas. La de los Zaffaronis o las Argibayes, si se los prefiere a los arriba nombrados.
    De nuevo, perdón por la ofensa.

    Otra cosa, suponiendo que le disculpe lo de la supuesta «mala fe»: ¿Qué demonios tiene que ver la Iglesia Católica con el laico Ministerio de «Justicia y Derechos Humanos» de un gobierno anticatólico como el que más?
    Yo asistí a la mayoría de las clases de catequesis para mi confirmación en el espacio donde ahora retoza el par de abogaduchos citado en el artículo. A como va la parroquia de marras, no sé si hay catequesis alguna… Eso sí, cada vez hay menos Misas.

    En Cristo, A.P.U.



      Anónimo
      03/06/2010 a las 3:33 pm

      Santa Felicitas
      Che, A.P.U.: El domingo venite de 9 a 11 a Santa Felicitas que te queda cerca.
      Tenemos Rosario, Bendición y Santa Misa (N.O) con coro que cantará a capella música gregoriana.
      Cura austero sin hipocresía ni demagogia.
      Predicando no es san Vicente Ferrer… pero predica.
      Algunos lo denuestan porque (¡pobre loco!) pretende que salvemos el alma y tratemos de recuperar la inocencia bautismal…
      Los fieles cantamos el Tantum Ergo en latín y los cánticos de nuestra infancia.
      Si hay algún boga… estará de incognito.



        Anónimo
        04/06/2010 a las 3:15 am

        Padre Dante
        He ido, amigo evidentemente barraquense, he ido decenas de veces a esa joya eclesiástica que es la Iglesia de Santa Felicitas. Gatos aparte.
        En mis tiempos de N.O. constituía una suerte de oasis en medio del desierto de asfalto y bien cerquita de los templos de aquellos «hermanos mayores» obstinados en correr por su propio andarivel…
        Y he hablado en un par de ocasiones un rato con su rector (¿se dice así?), el p. Galeazzi. Hasta por razones arquitectónico-personales…

        Dios quiera alguna vez se termine la restauración de Santa Felicitas y que los sacerdotes que ejerzan su apostolado en dicho templo sean fieles a la fe católica por siempre.
        ¡Ah, y cómo me gustaría que la gruta de Lourdes anexa sea centro de peregrinación zonal!

        Que nuestra vecina tan amada, Santa Lucía, nos abra los ojos a la Verdad, que nos hará libres.
        APU



Anónimo
04/06/2010 a las 3:22 am

Don Vito II ?
Hará a los victimarios ofertas que no podrán rechazar?

Y a mayor abundamiento, viene a mi memoria un cartel del BISERPENTARIO de la 9 de Julio que rezaba esta frase de la «jefa espiritual de la Nación» (como la llaman los perucas), es decir de Evita, no ya Capitana sino KANTIANA. Disfrútenla:

«Donde hay una necesidad, NACE UN DERECHO»

Los amigos de lo ajeno, los putimonios y los «alumnos» tiranuelos de progenitores y de maestros, FESTEJANDO.

Esta nueva «institución» ¿estará en ese contexto?

Y vamos Argentina del Viejo Vizcacha!

Teófilo.



    Anónimo
    04/06/2010 a las 10:05 pm

    ¡Lindo lo del biserpentario, Teófilo! Es la palabra justa.
    Pero que en el biserpentario los dos víboras usen una frase de Evita es otra cosa. Es un engaño. Es pura pretensión de genealogía, para defraudar ingenuos.

    Rechacémoslo burlones, Teófilo. Aunque eso no justifica que Vd. le diga «kantiana» a una joven que por amor inmoló su vida transformando al noúmeno…

    Además no se confunda, amigo Amante del Señor: déjese guiar por ese amor que invocaron al bautizarlo y verá este asunto más claro. Evita no habla de cualquier necesidad, caprichosa veleidad, o lacaniano deseo de lograr cualquier cosa antojada, o de vivenciar cualquier experiencia porque se me pirra nomás.

    Claro que no le va a pedir a Kretina o a Koscia que le expliquen esa frase de Evita, «Donde hay una necesidad, nace un derecho.» Primero hay que amar a Dios ante todas las cosas y al prójimo como a sí mismo, para sentir y entender ese concepto, «Donde hay una necesidad, nace un derecho.»

    Vea, don Teófilo, otros podrán hacerlo mejor, pero si me permite trataré de contarle ya mismo de qué se trata. Se trata de una necesidad nacida en el orden natural, es decir una carencia que no se satisface en aquel orden natural que inter alios nos describía JCS, y una necesidad que por tanto clama al cielo. «Hambre y sed de justicia», si quiere una formulación pre-evítica.

    Esa y sólo esa es la necesidad que hace nacer un derecho.

    Y este a su vez no es uno de los tan mentados DDHH, don Teófilo, sino un don de Dios: uno que deviene derecho porque Dios lo hace regalo, de pura járis, Y POR ESO se hace deber el reintegrarlo (como procuraba la Caballería, que no es lo mismo que la Montada) cuando un desorden humano lo arrebata.

    Lea «La Razón de mi Vida» de vuelta, amigo Teófilo. Se sorprenderá.

    Ah, y ningún decreto de Aramburu ni sentencia alfonsínica le sacó el grado. Se olvidaron, ¿vio? Así que sigue siendo Capitana. Y Eterna en el Alma de Su Pueblo, por más que madonnas y krrretinas la quieran imitar…



      Anónimo
      05/06/2010 a las 2:11 pm

      EVITA
      Sr, ud. tendrá como tesoro en su corazón a Evita, pro para los católicos de siempre LA JEFA ESPIRITUAL DE LA NACIÓN es la Santísima MADRE DE DIOS.

      Todo lo demás es IDOLATRÍA y está en el contexto de la ADORACIÓN DEL HOMBRE CAÍDO.

      Y la «Razón de mi vida» me la tuve que tragar en mi juventud COMO SI FUERA EL CATECISMO a fuerza de sanción si no lo estudiaba. Y sería la Razón de la vida de SU EVITA pero NO LA MÍA ni de la VERDADERA VIDA.

      Y el PERONISMO adoctrinó en los DERECHOS porque se consiguen más votos dorándole la píldora a la humana naturaleza CAÍDA, de la que ni su Evita pudo zafar, en vez de ENSEÑAR LOS DEBERES, fruto de lo cual es lo que nuestra juventud está padeciendo a fuerza de predicarle LA MERA NECESIDAD.

      Y en la sana filosofía perenne EL DERECHO SURGE DEL DEBER y no de la necesidad, como predicó la demagogia peronacha.

      Y no tenemos NI DERECHO A ESTA VIDA, que si la tenemos es por bondad y misericordia de Dios que nos la conserva.

      Por los frutos los conocemos.

      Y, a confesión de parte como Ud. dice «eterna en el alma de SU pueblo», que no es ni fué ni será jamás EL PUEBLO sino UN PÚBLICO.

      Teófilo.



        Anónimo
        05/06/2010 a las 8:23 pm

        Me recuerda usted a quienes dicen que adoramos a los santos
        ¿Cómo se le puede ocurrir que yo idolatre a María Eva Duarte de Perón? Recordarla agradecido y mantenerla siempre viva en el afecto es algo muy diferente; ¿por qué quiere presentármelo deformado? Obviamente no puede darme cátedra sobre mis propios sentimientos: ¿para qué sostiene tan enojado una deformación sobre mis afectos, que no puede defender?

        Piense. Puede que sea prejuicio.

        Y si de joven le fue tan mal leyendo obligado por algún docente incriterioso, ahora de viejo tal vez advierta en «La Razón de Mi Vida» hechos y posturas hoy importantes (por ejemplo, en los combates de nuestros días) que su juventud y malhumor de entonces le hicieron no advertir. Déle, Teófilo; vuélvalo a leer.

        A mí el peronismo me adoctrinó en los deberes, no en vivir de arriba o deshonestamente; ¿no habrá asistido usted a la misma escuela que Cafiero? Tuvimos muy buenas escuelas, pero siempre ha habido chorros, Maquiavelos y estafaos… Lo que la juventud ahora está padeciendo en nuestra Patria (Grande) vino de la invasión inglesa de 1955, ¿o se olvidó cuánto celebró Churchill la entronización del gobierno títere de los asesinos traidores a la Patria que derrocaron a Perón y -tras el suicidio de Getulio y el alejamiento de Ibáñez del Campo- terminaron para siempre con el temido fantasma del ABC?

        ¿O se olvidó de la recapacitación de Lonardi, al descubrirse engañado como católico y como nacionalista por la misma confusión que usted aún hoy mantiene, entre peronistas y egoístas infiltrados? Evita supo distinguirlos y pudo frenar a muchos de estos últimos; Carrillo se fue a casa asqueado sin siquiera escribir una renuncia catorce meses antes de la mencionada invasión inglesa y cuatro años antes de la finalización del periodo gubernamental comprometido (1952-1958)… Dirija su mirada al escenario completo, Teófilo. Puede que su odio al peronismo contenga prejuicio y le haga faltar al buen juicio y a la caridad.

        Si no, ¿qué nos queda para argumentar contra los campeones de la «media memoria»?

        Finalmente, amigo Teófilo, los «espectadores» que usted despectivamente llama «UN PÚBLICO» no se quedaron en las butacas… regamos con nuestra sangre la tierra de la resistencia. ¿O por qué piensa Vd. que aflojó Lanusse?

        (Estaba por escribir «el maricón Lanusse» recordando la foto del mismo en corpiño y bombacha que publicó Maguire, pero la obligación cristiana de la caridad me fuerza a conceder que pudo ser una simple estudiantina).

        Un abrazo en Xto.,



    Anónimo
    05/06/2010 a las 3:56 pm

    Disculpe, Teo, pero no sé si
    Disculpe, Teo, pero no sé si sabía que la frasesita en cuestión está también en Cicerón, por que es del derecho romano…
    Si Evita la tomó prestada, mejor para ella.
    Significa que no hay restricciones jurídicas donde existe una necesidad, por que en tal caso, no existe tampoco libertad para obrar o no obrar, por que lo que es necesario no se elige.
    Hablamos de las necesidades naturales, no de las artificiales o las inventadas.
    Saludos
    Rábula contestón



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