Bergoglio: el gran elector (II)
Atribuirle a Mons. JB una influencia decisiva en los nombramientos episcopales desde 1998 sería desconocer el mecanismo por medio del cual se operan estas decisiones: fundamentalmente, la larga selección y las consultas discretas que, naturalmente, toman su tiempo. Sin embargo, no tardó mucho en ir ejerciendo una influencia creciente en la materia, cuyo objetivo, se puede comprobar a la distancia, era formar una curia arzobispal a la medida de sus ambiciones.
Atribuirle a Mons. JB una influencia decisiva en los nombramientos episcopales desde 1998 sería desconocer el mecanismo por medio del cual se operan estas decisiones: fundamentalmente, la larga selección y las consultas discretas que, naturalmente, toman su tiempo. Sin embargo, no tardó mucho en ir ejerciendo una influencia creciente en la materia, cuyo objetivo, se puede comprobar a la distancia, era formar una curia arzobispal a la medida de sus ambiciones.
Oh yes I’m the great pretender
Pretending I’m doing well
My need is such I pretend too much
I’m lonely but no one can tell
Canción popular
Un análisis de la situación eclesliástica argentina debe comenzar por la conformación de la Conferencia Episcopal (CEA), sus diferentes líneas, sus protagonistas y esencialmente los fautores de la arquitectura actual del organismo.
Como punto de partida temporal de nuestro análisis, se impone la asunción a la Sede Primada del actual titular, el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, en adelante JB. Esto ocurrió el mes de febrero de 1998.
Piadosamente tímido y callado, austero y sin pompa ni boato, JB era el elegido de sus dos patrones: los cardenales Quarracino, a la sazón Primado de la Argentina y titular de Buenos Aires, cuyos devaneos ideológicos por izquierda y derecha son conocidos. Y el entonces retirado e influyente cardenal Primatesta, (apodado en los tiempos de Paulo VI como “Rojatesta”). Ambos lo pusieron en la carrera del trono archiepiscopal señalándolo para el cargo de “coadjutor con derecho de sucesión” en la sede capitalina.
Atribuirle a Mons. JB una influencia decisiva en los nombramientos episcopales desde 1998 sería desconocer el mecanismo por medio del cual se operan estas decisiones: fundamentalmente, la larga selección y las consultas discretas que, naturalmente, toman su tiempo. Sin embargo, no tardó mucho en ir ejerciendo una influencia creciente en la materia, cuyo objetivo, se puede comprobar a la distancia, era formar una curia arzobispal a la medida de sus ambiciones.
Así pues, se ocupó de “crear vacantes” en la Sede Arzobispal por medio del clásico expediente: “promoveatur ut removeatur”. Las víctimas beneficiadas por esta política fueron Mons. Mollaghan, Mons. Rossi y Mons. Rodríguez Melgarejo, quienes aterrizaron en las diócesis de San Miguel, Concepción (Tucumán) y San Martín, respectivamente.
Por otra parte, Mons Aguer llegó a Auxiliar con derecho de suceción de la Arquidiócesis de La Plata y el Vicario Zonal Mario José Serra (“Serrita”), que junto con Aguer cultivaban una línea más conservadora, en atención a su avanzada edad, se mantuvo en su cargo hasta la edad jubilatoria, a principios de 2002. La paciencia es esencial en los formadores de poder, y JB sabe esperar a sus adversarios.
Otro personaje, esta vez “nebuloso” que fue promovido –otrora poderoso secretario del Card. Quarracino- fue Mons. Toledo, que se vio envuelto en un affaire financiero de proporciones.
Así, pues, desde 1999 ya se puede rastrear la influencia de JB en los nombramientos de obispos auxiliares para la Arquidiócesis. El primer beneficiario fue el viejo párroco de la Inmaculada, en el barrio de Belgrano, Horacio Benítez Astoul, un progresista sin reserva. Esto, naturalmente, disparó los comentarios intra y extra muros. Se buscaba dar la impresión de que el candidato surgía de un clamor del clero diocesano, un acto de justicia. La realidad es que la línea de pensamiento de los auxiliares (salvo poquísimas excepciones) fue siempre la misma. El más rancio progresismo. El nombramiento de Mons. Gentico a continuación, hoy fallecido, confirmó esta sospecha. Todos los candidatos eran de hijos del tercermundismo.
Para sumar datos a lo ya dicho baste agregar que entre 2000 y 2001 obtuvieron su nombramiento personas insospechables de conservadurismo: En 2000, Mons. Lozano, quien luego adquiriera una mediática notoriedad por su “capellanía” del “santuario zapatillesco” de los muertos de Cromañón, luego obispo de Gualeguaychú, donde se unió a los piquetes ambientalistas contra las pasteras uruguayas y a la secretaría de Medio Ambiente de la Nación. El aprovechamiento político que hizo JB de la tragedia que costó casi 200 muertos y que causó la caída del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires es un caso de estudio para academia. Nos referiremos a él en la tercera parte de esta serie.
Otro nombramiento de esta época es el de Joaquín Sucunza, anterior párroco de Santa Rosa de Lima, actual Pro Vicario de la Curia que parece haber quedado auxiliar in aeternum. De él podemos decir que operó decididamente contra la misa tradicional en Buenos Aires. No contra las “versiones oficiales”, tan desconcertantes en horarios, rito y frecuencia, sino contra el crecimiento de las que espontáneamente se fueron dando por pedido de los fieles. Siempre con la táctica de la dilación y la consulta…
En 2001 algunos observadores de línea más tradicional creyeron ver en el nombramiento de Mons. Poli un cambio hacia las líneas moderadas. A poco andar, los hechos demostraron lo contrario. Hoy obispo de La Pampa, donde sucedió a un conservador, Mons. Rinaldo Bredice (esmerilado por varias operaciones clerigo-mediáticas al final de su mandato) desde sus primeras decisiones ha demostrado su voluntad de cambiar completamente la línea de su predecesor, alineándose con la sede primada, sus deseos y proyectos.
Así, la Arquidiócesis de Buenos Aires se ha convertido en un semillero de obispos fieles a JB que llegan a sus sedes según el siguiente procedimiento: nombramiento como obispo auxiliar (a sola propuesta de JB, con la facilitación de los trámites burocráticos y la superación de posibles escollos romanos), pronta promoción como residencial del candidato, nueva vacante y nuevo proceso.
Sin embargo, pensar que la influencia de JB en el nombramiento de obispos queda acotada a los límites de su Arquidiócesis sería desconocer la mecánica de las designaciones y la compleja trama de amistades más o menos condicionales (más o menos aliadas) que JB ha sabido ganarse en Roma. Aún proveniente de esta parte del mundo no particularmente prestigiada, un cardenal elector siempre es bien valorado en la Santa Sede. Y las pruebas de su efectiva influencia surgen de las estadísticas oficiales y públicas, no ya de especulaciones que sería lícito hacer teniendo en cuenta la importancia del poder visible por sobre la superficie: entre los años 1999 y 2009 se nombraron en la Argentina 48 obispos. La mayoría de ellos se encuentran alineados condicional o incondicionalmente con JB. Esto sin considerar las promociones de las segundas líneas, futuros obispos residenciales muchos de ellos.
La destrucción del Club de San Isidro
La Diócesis de San Isidro fue el centro de reunión de un grupo de obispos progresistas que prosperaron particularmente bajo la nunciatura apostólica en la Argentina del fallecido Pío Laghi. (1974-1980). Inclinados a una teología progresista, simpatizantes de las corrientes políticas de centroizquierda, aunque profundamente clasistas por su origen social, obispos como Cassaretto, Laguna, Bianchi di Carcano, Mejía, Franzini, Bargalló, Martínez, Santiago y Olivera fueron seducidos por la prédica concililar que hoy identificaríamos como “hermenéutica de la ruptura” del primer obispo diocesano y destructor material de la catedral sanisidrense, Mons. “Satán” Aguirre.
Durante el apogeo del Club de San Isidro, sus adeptos llegaron a soñar con la Arquidiócesis de Buenos Aires, y para ello promovieron un golpe de palacio que llevara a JB al exilio en alguna oficina vaticana, con más oropel que poderes. Alcides Jorge Pedro Cassaretto, verdadero numen y referente del grupo era el candidato a la Sede Primada. Pero no contaron en sus cálculos dos hechos:
Mons. Ubaldo Calabresi, nuncio apostólico sucesor de Pío Laghi, hombre político, amigo del poder y sin ideologías, culminó su mandato y fue reemplazado por Mons. Santos Abril y Castelló (2000-2003) quien tras haber llegado a estas costas a instancias del Card. Jorge Mejía, se aisló completamente de la CEA y reflejó en sus actos el deseo de pasar lo más rápido que fuera posible a otro destino.
El triunfo de la “Alianza”, frente político de escasa homogeneidad llegó a la presidencia de la Nación bajo la figura de Fernando de la Rúa. Y las principales referentes de esta componenda estaban estrechamente vinculados al Club de San Isidro. El estrepitóso derrumbe del gobierno de de la Rúa arrastró consigo los esfuerzos de la “Mesa del Diálogo Argentino”, instancia clérigo laical promovida por el Club de San Isidro para apoyar al gobierno y eventualmente posicionarse para el post gobierno aliancista.
El fracaso de Club fue el triunfo del JB. El tiempo hizo lo demás. Se llevó al retiro a personajes detestados por la feligresía, como el emérito de Morón, Justo Laguna, cuya figura fue objeto de imitaciones caricaturescas en los medios televisivos y radiales que lograron el aplauso popular. Bianchi di Carcano se extinguió en una diócesis provinciana, en medio de la amargura y el resentimiento. Cassaretto conservó Cáritas y los recursos sociales de la Iglesia, ahora en manos de su discípulo Bargalló, obispo de Merlo-Moreno, sin que diversos escándalos financieros hayan hecho mella en su poder coercitivo, pero privándolo de mayor vuelo.
Y como la venganza es un plato que se come frío, la abominación de la desolación ha caído sobre San Isidro, produciendo un coro de rasgados de camisas “clergi” de la casa Gamarelli. JB ha logrado poner un coadjutor con derecho a sucesión en San Isidro, naturalmente un hombre de su generoso riñón, quebrando así el espinazo de la asociación fundada por Satán Aguirre, el famoso “Club”, que lograba obtener nombramientos episcopales mientras jugaban al tenis con el nuncio Pío Laghi, y probablemente lo dejaban ganar…
Pero si el Club de San Isidro pretendió correr a JB por izquierda, un puñado mínimo de obispos que reconocieron el liderazgo del Arzobispo platense Héctor Aguer intentó acuciarlo por derecha. Los resultados fueron igualmente magros. Aguer logró el nombramiento de su auxiliar (sin derecho de sucesión) Mons. Marino (2003) y ha pretendido trasladarlo sin éxito a distintos destinos desde entonces. El más notorio fracaso fue el de San Miguel, que finalmente quedó en manos de un hombre del riñón de JB, Mons. Fenoy, quien cedió su cargo de Secretario General de la CEA (¿a cambio?) en favor de otro hijo dilecto de JB. Mons. Enrique Eguía Seguí, un hombre de apellido adecuado para San Isidro.
Se dice, y el tiempo lo confirmará, que Mons. Aguer, al ver la imposibilidad de derrotar a JB en su terreno ha decidido pactar las paces, cesar rivalidades y despejarse mutuamente el camino. JB destrabaría el ansiado cardenalato de Aguer, y éste dejaría de hostigar sus maniobras. Toda boda tiene un pato, y en este caso sería Mons. Marino y varios más…
Las nunciaturas y su papel en la historia reciente.
Desde que JB está al frente de la Iglesia argentina se han sucedido tres nuncios apostólicos de dispar valor personal y profesional. Calabresi, que luego de 20 años se retiró. Abril y Castelló, que pasó con pena y sin gloria, retirándose abochornado. Y actualmente, Mons. Adriano Bernardini quien a su llegada al país venía rodeado de un aura de esperanza.
Cierta mitología clerical le asignaba los poderes plenipotenciarios del entonces Secretario de Estado Vaticano, el Card. Sodano, hombre poderosísimo bajo el reinado de Juan Pablo II y aún después. Se decía que desde la Santa Sede se había decidido volcar el peso de la balanza hacia una línea de obispos más conservadora. Hasta es posible que Mons. Aguer haya hecho un gran sacrificio personal para sustentar la consolidación de esta tendencia, que sin duda existió, porque los nombramientos de Oscar Sarlinga (2003) sucediendo al patético Mons. Rey en Zárate-Campana y de Eduardo Taussig (2004) en San Rafael tras la fuga del increíble Mons. Garlatti, actual Arzobispo de Bahía Blanca, ponían en perspectiva una tendencia asupiciosa.
Pero, después de una movida que apoyó generosamente la prensa escrita, y que incluyó viajes a Roma y protestas con sordina, Mons. Bernardini hoy en día se limita a una función protocolar, y no osa interponer su influencia en nada que se oponga a los designios de JB.
Finalmente, los obispos orientales se encuentran alineados con JB, que es su Ordinario, es decir, su superior inmediato, aunque ellos tengan jurisdicción en todo el país. Píensese que de aquí solamente JB tiene la seguridad de cuatro votos cautivos.
Cómputo final
Una rápida mirada a las comisiones de la CEA nos pone al tanto de las verdaderas líneas internas que influyen con mayor o menor poder. Esquemáticamente se individualizan las de Buenos Aires- JB y sus diversos satélites, a la que se sumaría ahora La Plata si es que conjeturamos bien.
San Isidro, que mantiene su coto financiero por ahora, al menos hasta la caída de Cassaretto, pero no puede hacer nada más.
Y la línea Córdoba, donde el progresismo ha reunido la crema de los transfugas, bajo la protección de Mons. Ñañez, cuyas andanzas hemos reseñado largamente en Panorama Católico. En la última reunión del clero cordobés, Mons. Ñañez se deleitó con los devaneos psuedoteológicos del “cerebro” sanisidrense en la materia, el P. Marcelo González, cuyos ripios doctrinales forman ya antologías.
Finalmente, y para cerrar la variopinta estrategia de JB, están los obispos del Opus Dei, que al solo nombre de la Prelatura invitan a pensar en conservadurismo y lucen muy bien a la hora de mostrar pluralidad de pensamiento (como si esto fuese posible en materia de doctrina). Sin embargo, Mons. Juan Alfonso Delgado, de quien nos ocupamos ya en la primera parte de esta serie, promovido en el año 2000, ha sido un fiel intrumento de JB. No solo ha defendido los horrores del nuevo misal argentino (recordemos que la investidura del Opus Dei es una carta de presentación convincente allí donde se simpatiza con lo más conservador) sino que es actualmente activo promotor de la nueva ley de “libertad religiosa”, que dejaría a la Iglesia sujeta al arbitrio de una comisión interreligiosa, quitándole es status de religión protegida por el Estado. Lo más llamativo es que quienes promueven estas cosas son los propios católicos, con sus organizaciones como el Consejo Argentino para la Libertad Religiosa, con el silencio o el apoyo expreso de muchísimos obispos.
El Club de San Isidro conserva el poder en la Comisión de Ministerios y Pastoral Social. La Plata y su línea “conservadora diluida” tiene la Comisión de Educación y JB maneja por completo la Comisión de la Universidad Católica Argentina y su multimillonario presupuesto (un poco menguado por la gestión de Mons. Zecca, hoy depuesto, pero a la espera de algún premio). Huelga decir que el Secretariado General cuenta con toda gente propia, desde Eghía Seguí hasta el P. Zanchetta.
Mons. Radrizzani, que llegó a la poderosa sede de Mercedes-Luján bajo el auspicio de JB, al negociar por las suyas con el gobierno nacional bajó de vicerpresidente de la CEA a apenas presidente de la Comisión de Comunicación Social. Evidentemente, no conviene enfrentarse con JB. Lección que ya tiene aprendida Mons. Aguer, a quien ahora el Gobierno Nacional busca para favorecer en contra del primado, haciendo gestiones por medio del ex intendente de La Plata, el “Turco” Alak.
Continuará.
Ver primera parte de esta serie.
Anexo.
Actualmente la CEA está integrada por 118 obispos entre residenciales, auxiliares, eméritos y dimisionarios. (Incluye a Mons. Maccarone, en la categoría de “emérito” aunque más le cabría la de “dimisionario prófugo”).
Solo tienen voz y voto los residenciales, que son alrederor de 70.
Nombramientos desde 1999 a la fecha.
1. Radrizzani, (Promovido en 2007).
2. Arancedo. (Prom. en 2003).
3. Delgado. (Promo. en 2000).
4. Garlatti. (Prom. en 2003).
5. Maulión. (Prom. en 2003).
6. Mollaghan (Prom. en 2006).
7. Sigampa. (Prom. en 2006).
8. Stavnovnik (2007).
9. Aguer. (Prom. 1998).
Solo tienen voz y voto los residenciales, que son alrederor de 70.
Obispos
1999.
1. Benítez Astoul.
2. Fenoy (prom.)
3. Lugones (prom.)
4. Martín de Elizalde
5. Rovai (prom.).
2000
6. Khun
7. Lozano (prom.)
8. Franzini
9. Malfa
10. Sucunza.
11. Lona.
12. Rossi.
13. Suárez.
2001
14. Help.
15. Maletti.
16. Stanovnik (Prom.)
2002
17. Poli (prom.).
18 Faifer.
19 Laxague E.
2003
20. Sarlinga.
21. Marino.
22. García.
2004
23. Uriona.
24. Taussig.
2005
25. Tissera.
26. Bressarelli.
27. Dus.
28. Romanin.
2006
29. Martín E.
30 Martín R.
31. Salaberry.
32. Ojea (Prom.)
33. Martorell
34. Laxague, P.
35. Polti. (Prom.)
2007
36. Arbach.
37. Urbanc.
38. Santiago.
39. Fernández C.
2008
40. Moreno García
41. Barbaro.
42. Olivera.
43. Buenanueva.
44 Eguía Seguí.
45. Bitar.
46. Torrado Mosconi.
2009
47. Fernández.
48. Slavy.
49. Arenhardt.


Comentarios
Jesuitas.
¿No habrá tenido razón Clemente XIV, y la Compañía estaba bien disuelta?
Aguer K?
¿Así que tendremos un Aguer K?
Buenísimo!
Aguer-Toledo-Trusso
Lo de Mons. Aguer queda, conforme a su conjetura, debidamente aclarado en el texto, que es muy bueno, al igual que la primera parte de esta saga bergogliana (¿O vergogliana?).
Ahora, lo de «promovido» en el caso del para mí amigo (por lo que significó en mi vida religiosa) Mons. Roberto Toledo, no lo termino de entender. Cuando el escándalo del finado A.Q. y Trusso, Toledo fue detenido y humillado mediáticamente. Luego fue párroco en Wilde. Ahora, no sé…
Favor de aclarar, Don Marcelo González (que no es el presbítero citado en el artículo, aunque acaso si sea présbite).
Ex Luterano-calvinista, y ex-modernista también.
Según la Guía AICA
Mons. Roberto Toledo es miembro del clero de la Diócesis de Avellaneda y prelado de honor de Su Santidad.
Sería un promoveatur ut removeatur pero en circunstancias muy particulares por los motivos que Ud. menciona. Es decir, salvó la ropa…
Dicho esto sin ánimo de juicio, que en estos merengues de curas nunca se sabe quien tiene la culpa.
Respuesta a la nota sobre el Cardenal Bergoglio
Me da un poco de risa la nota esta sobre el Cardenal Bergoglio, que no es santo de mi devosion y lo se enemigo de la tradicion y quizas sea hasta mason, no me extrañaria nada, pero de ahi a que sostengan en su nota que en Roma son tan ingenuos, que creen que el diablo es San Miguel y viceversa, me parece no tomar en serio a una de las mejores diplomacias y cancillerias del Mundo con miles de años de historia, y cuando hablo de mundo me refiero a lo extrictamente mundano, terrenal, no se que objetivo tiene la nota, si acusar a Bergoglio y sus amiguitos liberales, masones etc etc, Estoy de acuerdo pero este no es el modo pues hacen quedar al Vaticano, al cardenal Cañizares y a los pocos que lamentablementte sabemos que defienden la causa de la tradicion en la mismisima Roma, como unos lelos, por no decir tontos, y utilizo palabras suaves y no creo que sea el caso, en Roma creo que todos saben bien quien es quien y nosotros como fieles, tendriamos que ocuparnos en exigirle a nuestro Arzobispo que se ocupe menos de asuntos politicos, eucumenicos, masonicos, liberales y se juegue mas por condenar a Macri y su politica pro Gaymer y mas, el Arzobispo se hace el enojado y recurre a la misma justicia que autoriza los matrimonios gaymer y a demas usa las mismas armas que cualquier liberal… Por ende no utiliza las armas tradicionales de la Iglesia que podrian ser la mas conservadora condenar a todos aquellos que apoyen o voten a candidatos que sostienen politicas contrarias al orden natural establecido por Dios y podemos citar a muchos grandes teologos y santos de nuestra Iglesia, que sostienen que es licito revelarse contra la autoridad que viola la ley de Dios, en este caso seria instando al pueblo fiel y a los diputados del Pro que se dicen catolicos para que abandonen a Macri, no apra pasarse a Kirchner que es otro… pero por lo menos votar en blanco o anular el Voto votando a Cristo Rey, para que sepan que los fieles somos muchos y estamos en contra de esas politicas, si no que pida un plebiscito sobre el asunto y si gana Sodoma y Gomorra en el plebiscito, que Dios nos envie su castigo, por otro lado podrian tambien en todas las Iglesias parroquias, conventos, escuelas catolicas y las campañas callejeras que tanto gustan al Arzobispo de Buenos Aires, haciendo firmar un petitorio al Congreso de la Nacion y al la Sra. Prsidente/ enta comno mas gusteis… Jejje.
En fin hay muchos metodos que podria utilizar el Arzobispo y tambien otros obispos pero no los usa pues seguro que es mason o liberal y en su interior comparte ese libertinaje desparpajado. Y en Roma piensan que no saben nada sobre esto, que el Nuncio Apostolico en BS AS esta de objeto decorativo, que la Iglesia en las ordenes religiosas no envia informes al Vaticano de la siutuacion en Argentiana, que dentro del mismo Arzobispado de BS As no hay gente que informa a Roma de lo que se hace. Y no acuso a la Iglesia por ello me parece logico y perfecto que asi se haga. Decia un Presidente Argentino odiado y amado, los hombres son buenos pero si se los vigila son mejores… Gral Peron.
Entonces hermanos en Cristo no defiendo a Bergoglio que pòr suerte no fue Papa y ojala nunca lo sea… Pero de ahi a considerar que la Iglesia en Roma es engañada por un jesuita tercermundista mason o liberal, como lo quieran calificar a el y a sus amigos… No se y de Monseñor Aguer, no se confien pues tampoco creo que sea amigo de la Tradicion o la restauracion liturgica que deseamos los fieles mas tradicionalistas. Es un lobo vestido de cordero. Hermanos no nos engañemos la causa de la tradicion y la restauracion de los valores y principios catolicos, tiene pocos defensores dentro del clero y tambien tiene pocos defensores dentro de los fieles en un mundo cada vez mas relajado. Es triste y quizas poco cristiano mi pensamiento pues no tengo mayores esperanzas en ninguno de nuestros Pastores Argentinos, todos en mayor o menor grado estan comprometidos con causas que poco tienen que ver con la liturgia o la restauracion de los valores y principios catolicos que algun dia pasado el pueblo supo tener. Hoy en dia la mayoria de los fieles y de los clerigos, religiosos y religiosas en nuestra Patria tienen una fe superficial, mas de demostracion que de formacion, mas de cara al pueblo que de formacion interior… En fin que Cristo Rey ilumine a nuestra Patria y a nuestra Santa Iglesia Catolica en un mar cada vez mas agitado y en una clima cada vez mas enrarecido. Dios sea con nosotros. san Miguel Arcanguel derrota a los enemigos de la Iglesia.
In Domino JLV
Obispos
No falta Mons. Polti, al parecer de buena línea, que reemplazó al sodomita Maccarone (defendido como un «hombre de bien» por JB)?
Efectivamente
Sí, falta. Lo incluimos.
Faltas
50. Polti
51. Bergman
52. ¿?
Sureño
El auxiliar de Santiago
El auxiliar de Santiago, recientemente nombrado, Torrado Mosconi, parece de excelente línea.
Faltante
Llama la atención la poca relevancia de Mons. Martín de Elizalde. Podría se una fuerza para el bien en esta Iglesia pero ni figura… le ha tocado una diócesis más complicada de lo que parece, eso sí.
Elizalde
Es un traidor a un hermano de fe. Y complice del juez judío que condenó a von Wernich.
Mis repudios.
Falta
No estoy seguro que el comentario haya sido enviado, lo reitero, falta Mons Marcelo Colombo recientemente nombrado obispo de Oran
No se comió el caramelito
Por razones personales, no he podido leer Panorama últimamente y he leído recién ahora este artículo y también la primera parte. Muy buenos… los artículos.
Una aclaración, que conozco de buena fuente: el Card. Cañizares no se ha comido el caramelito del pretendido conservadurismo litúrgico de Mons. Delgado y Mons. J. B. Es él el que se ha quejado del tema del «ustedes». Y … no digo nada más.
No todo está perdido. Hay que rezar mucho, pues se vienen algunas «jubilaciones» y por tanto nombramientos. Recemos mucho a Dios y pidamos la intercesión de San Luis Rey…
Pippin
JB y Panchampla
Las notas sobre JB tienen el gran mérito de exponer una verdad abrumadora, JB va por todo.
Es cierto que en Roma no son tontos, pero de Roma viene lo que a Roma va, es decir lo que manda la nunciatura, del todo alineada con JB, así dice el editor.
El tema de Roberto Toledo no es tan sencillo, parte de su despotigo gobierno de la arquidiocesis cuando el gordo comepasta Quarracino estaba enfermo y lelo y particularmente con los 10.000.000 que tuvo que poner el arzobispado para callar el escandalo de la Sociedad Militar Seguro de Vida…no se si se acuerdan. Lo mismo pasó con ZECCA, que se fumó u$s 20.000.000 en la usura internacional y ahora será, seguramente promovido.
En la nota faltan muchos personajes, pero no es un libro, está bien poner en conocimiento el tema y desde allí especular con el futuro, las diocesis vacantes o pronto lo estarán ¿qué pasará? todo, excepto intervención directa de Dios Nuestro Señor, será destruído y quedaremos como los cristóbales, en las catacumbas urbanas. Dios nos de la fuerza para comprender que la Iglesia ha perdido su alma y que su cuerpo visible cada día se corrompe más y más. En ese proceso local JB, Aramburu, Quarracino y personajes menores a ellos, han ido delineando la Iglesia del fin de los tiempos en Argentina, convertida en una asistencia social y pactista hasta lo más sagrado. Dios nos guarde. Guenonianus.
No me gusta
su modo de expresarlo, pero es verdad.
Los $ 20.000.000 parece que se los fumó Bernie Maddof, según dicen por ahí…
Mirá quien habla!
Guenon, esoterista, brujo, satanista, anticatólico y maldito… nada tiene que criticar un discípulo de él. La única «iglesia» a la que perteneció aquel payasito francés, mal alumno y ridículo francmasón, es la de satanás… fue ordenado «obispo» gnóstico, además de terminar sus dias como musulman.
Si tu «iglesia» residual es la de guenón, quedatelá, que tu «catacumba» arde y huele a azufre. Sí, del «agartha», donde reina «el príncipe de este mundo».
JB será herético y tendrá iniciales de whisky, pero almenos no propone como cura de la enfermedad adorar a la peste.
Marcelo, por amor a Dios y su Santa Romana Iglesia, filtrá este tipo de basura.
Católico Romano
Pampero
Con decir Pachampla ya estaría dicho todo de este personaje. Excelente lo suyo Marcelo. Hace un tiempo le pedí referencias sobre Poli, obispo desde hace un año en la Diocesis de Sta Rosa. Ya no hace falta que me responda. La realidad ya me respondió, y su nota le dió el marco justo en el tiempo oportuno. Poli ya mostró sus uñas. Lo primero que hizo sacó los seminaristas de San Luis y los pasó a Río IV, cambiando radicalmente su formación. Afortunadamente quedaron cuatro o cinco curitas bien formados de la época de Bredice. ¿Cuando comenzará la persecución? Tuve oportunidad de ver una de sus misas, y prima el «ustedes». Intelectualmente, pobrísimo. Un porteñito que intenta se simpaticón y canchero, bien parecido el hombre. Que triste. Para colmo a la noche me pongo a ver futbol, y en un debate entre los candidatos a presidente de mi querido River Plate aparece Caselli e interrogado por su ocupación dice ser «Embajador de la Orden de Malta», sin negar sus vinculaciones con el Vaticano. Tristísimo todo, muy triste de verdad
Estima Marcelo:
Estima Marcelo:
Te felicito por esta nota que es excelente, como todas tus publicaciones.
Hago oportuna esta ocación para felicitarte también por tu programa radial del cual soy un fiel oyente.
In Christo,
Padre Gerónimo Fernandez Rizzo.
Qui prodest?
Yo, si fuese Mons. Bergoglio, estaría encantado con una serie de artículos así: Poder sin fisuras.
Si no fuese por su trayectoria, pensaría que es un artículo teledirigido.
Gracias a Dios
Me respalda mi trayectoria.
Dios nos pille confesados!!!
El problema con estos obispos no solo consiste en que sean gente rastrera, de poco vuelo y de pocas luces, sino en que tambíen conducen a la grey a ellos confiada por derroteros que conducen inexorablemente al entibiamento en la fe y en muchos casos, por desgracia, a la apostasía.
Claro que esto que sostengo no es ninguna «verdad de laboratorio», ni hace falta ser doctor en teología para constatarlo, sino que lo dicta el «cuero propio», es decir la propia experiencia; tan solo hace falta escucharlos predicar para constatar como las verdades eternas no solo han sido relegadas a un infimo nivel de importancia, sino que ya no aparecen por ningún lado.
Sino que puede penzar uno cuando le oye decir a monseñor Fenoy que:
Lo importante es reunirse para aprender a perder el tiempos juntos ¿?
Su plan pastoral, es justamente no tener ninguno ¿?
Tenemos que revalorizar los gestos, los rostros, las manos ¿?
No es que este ensañado, con el pobre soldado bergogliano de Fenoy, pero es lo que me toca más de cerca, podría no obstante ofrecer numerosos casos símiles.
En definitiva, uno no puede dejar de penzar que se halla ante los agentes de lo que su santidad Pablo VI, de felíz memoria, denomino «proceso de autodestrucción de la Iglesia», los profetas del anticristo, de los que tantas veces hablo y escribió el P. Castellani, que habrían de preparar la «cama» de su patrón.
¿Qué hacer?, Bueno por lo pronto no se me ocurre otra cosa que seguir rezando con mis amigos, para que Dios tenga a bien enviarnos obispos verdaderamente católicos, que sí tengan un «Plan Pastoral», y que este no consista en otra cosa distinta de lo que querría Nuestro Señor: «La predicación de la fe y la salvación de las almas».
Leonardo
Mons. Delgado
Sobre la persecución despiadada, que Mons. Delgado desató contra el IVE, no tuvo piedad. Nos parecía el mismo diablo.
Tuvo otras maniobras, poco caritativas con su antecesor Mons. Italo Severino Distefano, de San Juan. Dicen los «corrillos parroquiales», que como no eran de pensamientos «afines», y estando enfermo, lo desterró. Después de servir 20 años a la diócesis sanjuanina, Distefano, murió exiliado, cerca de sus hermanas; pero, lejos del cariño de un pueblo que reavivó su fé, gracias a su labor pastoral. Si bien es NSJ quien nos llama al servicio, a la Iglesia Militante, muchos le debemos la conversión.
Acto seguido… el P. Lona (mano derecha de Distefano) fue «despachado» a San Luis y todos los sacerdotes que contaban con muy buena formación (y hasta con doctorados traídos de Roma), fueron destinados a remotos pueblos sanjuaninos (donde ni las lagartijas se le animan al calor de la siesta).
HACE RATO QUE VIENE HACIENDO DAÑO!!!!
JACISTA