¿Creemos todavía en el Purgatorio?
Como se puede fácilmente comprobar, muchísimos católicos ignoran actualmente la existencia del Purgatorio.
Escribe Alberto G. del Castillo
Para de ello convencerse, basta con leer ciertos avisos necrológicos:
“Fulano de tal… falleció y volvió a la casa del Padre”. (sic)
Por lo pronto, se impone el siguiente interrogante: ¿cómo hizo para volver, si nunca estuvo?
Pero este disparate sería lo de menos.
Lo grave es afirmar alegremente que está ya gozando de la visión beatífica, lo que equivale a negar o rechazar la existencia del Purgatorio, en el que segurísimamente está, purificándose de sus culpas.
Y la mayoría de las almas, según revelaciones privadas dignas de crédito, permanecen en él no menos de 30 o 40 años, salvo, claro está, que el fallecido haya sido un santazo como San Juan Bosco, o la difunta una Santa Teresa de Jesús…
Digamos para terminar, que enteramente distinta siempre fue la doctrina de la Iglesia Católica.
Así por ejemplo, Santo Tomás apoyándose a su vez en la sentencia de San Gregorio Niceno, enseña que “si alguno que es amigo de Cristo no pudo purificarse en esta vida, del todo de sus pecados, después de este tránsito, será librado de ellos por medio del crisol de fuego del purgatorio”, Suma Teológica, parte IIIª.
Plegue al Señor que el Magisterio de la Santa Iglesia que El fundó, vuelva cuanto antes a ejercer la autoridad conferida y a predicar íntegramente todas las verdades que son indispensables para nuestra salvación.
Como se puede fácilmente comprobar, muchísimos católicos ignoran actualmente la existencia del Purgatorio.
Escribe Alberto G. del Castillo
Para de ello convencerse, basta con leer ciertos avisos necrológicos:
“Fulano de tal… falleció y volvió a la casa del Padre”. (sic)
Por lo pronto, se impone el siguiente interrogante: ¿cómo hizo para volver, si nunca estuvo?
Pero este disparate sería lo de menos.
Lo grave es afirmar alegremente que está ya gozando de la visión beatífica, lo que equivale a negar o rechazar la existencia del Purgatorio, en el que segurísimamente está, purificándose de sus culpas.
Y la mayoría de las almas, según revelaciones privadas dignas de crédito, permanecen en él no menos de 30 o 40 años, salvo, claro está, que el fallecido haya sido un santazo como San Juan Bosco, o la difunta una Santa Teresa de Jesús…
Digamos para terminar, que enteramente distinta siempre fue la doctrina de la Iglesia Católica.
Así por ejemplo, Santo Tomás apoyándose a su vez en la sentencia de San Gregorio Niceno, enseña que “si alguno que es amigo de Cristo no pudo purificarse en esta vida, del todo de sus pecados, después de este tránsito, será librado de ellos por medio del crisol de fuego del purgatorio”, Suma Teológica, parte IIIª.
Plegue al Señor que el Magisterio de la Santa Iglesia que El fundó, vuelva cuanto antes a ejercer la autoridad conferida y a predicar íntegramente todas las verdades que son indispensables para nuestra salvación.


Comentarios
Casa del Padre
Decir que alguien "partió a la Casa del Padre" (mejor que "volvió"), no implica en absoluto negar la realidad del purgatorio. Equivale a la antigua expresión "se durmió en la paz del Señor", a la que le cabría la misma crítica.
De todos modos, tanto la "paz del Señor" como "la Casa del Padre" serían el término final del alma que deja este mundo en gracia, pase o no previamente por el purgatorio.
Hay nuevas maneras de expresar la fe de siempre que son tan válidas como las anteriores, aunque le choquen a ciertos espíritus atados a las formas más que a los contenidos.
M.C.O.
Claro que si que hay católicos que creemos en el!
Claro que si que hay católicos que creemos en el! y organizaciones católicas en la que sus miembros ofrecen oraciones por ellas por ejemplo esta: http://www.tenesperanza.org
Peros
Que muchas veces, incluso en misas de difuntos, se omite culposa e intencionalmente la mención del Purgatorio, cierto.
Pero…
1.- Afirmar que alguien goza de la visión beatífica no equivale a negar la existencia del Purgatorio.
2.- Frases como "La mayoría de las almas, según revelaciones privadas dignas de crédito, permanecen en él no menos de 30 o 40 años" no me parecen dignas de demasiago crédito (más allá de que las revelaciones privadas no obligan a nadie). ¿Entonces sería cuestión de esperar 30 o 40 años después de la muerte de alguien y ahí sí empezar a pedirle favores?
3.- El Magisterio de la Santa Iglesia no cambió en este aspecto, por tanto no necesita "volver". En todo caso, es problema de algunos sujetos particularmente desobedientes.
Pregunto
Efectivamente el Magisterio no cambió en cuanto a la existencia del Purgatorio, pero a cuantos sacerdotes escuchamos frecuente y normalmente rezar por las almas del Purgatorio?. En cuantas misas (digo misas NO) se reza por estas almas?, al menos yo, no recuerdo predicación alguna sobre el Purgatorio desde que era chico o adolescente (y esto hace rato que sucedió, a pesar de haber quemado el almanaque).
En misas de difuntos, menos que menos, mas allá de los aplausos, invitaciones a los deudos en plena misa para "compartir su dolor", evitar a toda costa, por los curas, hablar con sincero realismo sobre la visión sobrenatural que tenemos los católicos sobre la muerte, y ni se les ocurra que mencionarán al Purgatorio, Dios nos libre y guarde, ¡a ver si los deudos se asustan de algo tan tenebroso! y "fuerte" como dijo algun padrecito. Es mas, en plena misa de difuntos de un sacerdote, rezada o en realidad concelebrada por el obispo y una montaña de sacerdotes, liturgia de difuntos, no eso es de antes. Aplausos, si, predicación simplemente emocional o sentimentaloide, mucho, teología católica, predicación católica, liturgia sacra, nada, cero. Entonces, ¿nos extrañamos que ya no se hable del Purgatorio?, si el infierno también fue borrado de la predicación católica, ¿para que? si total todos nos salvamos, como dice el cura de la otra cuadra. Mario Bianchet
Algo que puede estar relacionado con esto…
Algo que puede estar relacionado con esto, me parece, es la disminución de Misas en sufragio por los difuntos. No se escuchan, como antes, en las intenciones de la Misa tantas intenciones por difuntos. No digo que la gente no rece personalmente por sus difuntos; pero la Eucaristía es la oración por excelencia, y "pública" (= litúrgica); de esa manera toda la comunidad reza por las intenciones.
Y no digamos nada si uno toca el tema de la "muerte" entre los conocidos o amigos. Lo tachan de amargado, pesimista, etc… Y, sin embargo, es el acto trascendental de nuestra existencia, el paso a la eternidad, ya sea para felicidad o infelicidad eterna.
Juan
tengo entendido que se puede
tengo entendido que se puede pedir por las almas del purgatorio sólo una vez al año: el 31 de octubre -por reforma de Pablo VI-, y que antes se podían hacer misas todo el año:¿es cierto esto?. ¿el pobre que murió y está en el fuego del purgatorio tiene que esperar un año para que rezemos por él y si cabe, irse al Cielo?.es terrible.
Por otra parte todo el asunto del culto a los muertos -como se decía antes-, está mal encarado. Se podrían criticar desde el hospital, donde se muerre solo y sin sacerdote, por ejemplo, Hasta la norma que prescribe que después de cinco años se hace "la reducción " del difunto para que la tumba sea ocupada por otra difunto….en fin todo un tema. Cova.
¿Pasó Dimas por el Purgatorio?
Nunca deja de asaltarme esta duda, la cual estoy seguro estará más que resuelta por los grandes Teólogos y Padres de la Iglesia, aunque mi paupérrima formación teológica no me permite salir de la misma. ¿Tendría alguien la bondad de aclarármela?
Dimas se convirtió justamente en el último momento de su pecadora y criminal existencia. Él mismo admitió sus crímenes y se declaró merecedor de la muerte en cruz. Obviamente, no tuvo ocasión alguna de enmendarse, de reformarse, de hacer la penitencia que exigían sus pecados, ni de emprender una vida santa. De cualquier otro pecador verdaderamente arrepentido que se viera en ese mismo trance, cualquier católico con mediana formación debería admitir que iría directo al Purgatorio, donde habría de purificarse necesariamente antes de poder gozar de la Visión Beatífica.
Sin embargo, Nuestro Señor Jesucristo fue meridianamente claro en relación a Dimas, pues le dijo: "hodie mecum eris in paradiso". ¿Se trata de un privilegio especial concedido por nuestro Señor a quien compartió con él la muerte en el Monte Calvario? ¿O ha de entenderse, quizás, que el concepto de Paraíso implica únicamente la certeza de la salvación, aún cuando sea preciso pasar antes por el Purgatorio?
Admito que soy un zote
Estimado Aquilifer,
San Dimas, el "Buen Ladrón" no pasó por el purgatorio. La pena capital recibida con arrepentimiento, borra todos los pecados. Tiene el efecto de una "indulgencia plenaria" pero lucrada de un modo perfecto, cosa que casi nadie logra hacer en vida, justamente por falta de una contrición perfecta.
¡Que misterio el destino de las personas! Es un obrero de la última hora, casi del último minuto y recibió su denario y más… Pero, con seguridad, habría en su vida obras piadosas que habrían preparado este arrepentimiento. El otro ladrón, aparentemente, se lo perdió…
Le mando un abrazo.
Estimado Aquilifer,
San Dimas, el "Buen Ladrón" no pasó por el purgatorio. La pena capital recibida con arrepentimiento, borra todos los pecados. Tiene el efecto de una "indulgencia plenaria" pero lucrada de un modo perfecto, cosa que casi nadie logra hacer en vida, justamente por falta de una contrición perfecta.
¡Que misterio el destino de las personas! Es un obrero de la última hora, casi del último minuto y recibió su denario y más… Pero, con seguridad, habría en su vida obras piadosas que habrían preparado este arrepentimiento. El otro ladrón, aparentemente, se lo perdió…
Le mando un abrazo.
Ha dado usted en la
Ha dado usted en la tecla.
La clave para esa contricción perfecta son los ruegos de esas almas que oran por la conversión de sus prójimos.
Ahora lo de Dimas también debe haber sido una gracia que provenía de la misma Cruz.
parece que lo de la Casa del Padre también está en la Misa
Del rito romano extraordinario, que si no me equivoco no niega el dogma del Purgatorio:
"qui nos precederunt in signa fidei et dormiunt somnium pacis"
LO DE LA CASA DEL PADRE NO ESTA EN EL “MEMENTO” DE DIFUNTOS
Estimado Anónimo: lea bien y no saque de contexto. La oración completa (el “memento” de difuntos del rito romano extraordinario habla con claridad del purgatorio y de ninguna manera alude a la confusa frase “Casa del Padre”. Dice así:
“Acuérdate, también, Señor, de tus siervos y siervas N y N., que nos precedieron con la señal de la fe, y duermen el sueño de la paz. Pedímoste, Señor, que a estos y a todos los que descansan en Cristo, les concedas el lugar del refrigerio, de la luz, y de la paz. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén”.
Como se ve con claridad:
1) Le pedimos al Señor que se “acuerde” de sus siervos que ya murieron. ¿Para qué pedirle a Nuestro Señor que “se acuerde”, si ya están con él? El sueño de la paz es alusión a la muerte fisica.
2) Le pedimos al Señor que a estos (o sea, a los que nos precedieron con la señal de la fe) y a todos los que descansan en Cristo (es decir, todos los que han muerto en estado de gracia) se les conceda el lugar del refrigerio, de la luz y de la paz. Clarísima alusión a que así saldrían de la situación en la que estarían sufriendo el fuego purificador del purgatorio. Pedido que no tendría ningún sentido si ya estuvieran en la Casa del Padre.
3) El Nuevo Orden de Paulo VI cambió exactamente la palabra refrigerio por “lugar de consuelo”, así diluyó claramente la referencia al fuego purificador del purgatorio . Seguramente una de las tantas sugerencias “ecuménicas” del grupo de 6 observadores protestantes que tuvo la comisión Concilium de Bugnini.
4) Y eso en el caso de la llamada Oración Eucaristica I. En el caso de las nuevas plegarias (II, III, y IV) dicen simplemente “admítemlos a contemplar la luz de tu rostro” (O.E. II), o “recíbelos en tu Reino” (O.E. III). La Oración Eucarística IV directamente no pide nada para los difuntos, indicándoselos a Dios únicamente con un “Acuérdate”.
Augusto del Río
SI QUEREMOS SER PRECISOS
En el punto 2) de mi respuesta sobre que lo de la Casa del Padre no está en el “memento” de difuntos, hay que precisar que el cambio de “lugar de refrigerio” por “lugar de consuelo” se da en la traducción al español y no en la oración en latín del Novus Ordo de Paulo VI. En la oración en latín se mantiene lo de “locum refrigerii”. Otro ejemplo más que demuestra la ventaja de rezar en latín y no permitir estas traducciones “truchas” (que, sugestivamente, CASI SIEMPRE son en favor de la interpretación protestante de nuestro rito sagrado).
Augusto del Río
30 ó 40 años de purgatorio
El purgatorio es uno de los dogmas más consoladores. Viene a ser como un infierno temporal (sin odio a Dios y sabiéndose salvado). Dios misericordioso se las arregla para mandar al purgatorio a muchísimos que merecían el infierno. Que son casi todos los católicos actuales. De los no católicos no digo nada pero en la hipótesis más benigna sólo se salvarían los que llegan a ser dignos del bautismo de deseo implícito pero acompañado de un ACTO DE CARIDAD PERFECTA. Si se trata de cristianos bautizados no necesitarían el bautismo de deseo ni implícito ni explícito (los catecumenos) pero sí un acto de CARIDAD PERFECTA que supla el sacramento de la confesión (si han pecado alguna vez). Todo esto puede acontecer instantes antes de la muerte real y debido a una gracia eficaz que Dios en su Justicia y Misericordia haga en respuesta a las oraciones u obras buenas del moribundo. Tb lo hará por las que otros podrían haber hecho por él. "MUCHAS ALMAS SE CONDENAN PORQUE NADIE REZA POR ELLAS" (Virgen de Fátima; que tb dijo que la pobre Amelia estaría en el purgatorio hasta el fin del mundo. Aunque era una chica de Aljustrel aparentemente como las demás). Ha habido muchas revelaciones privadas sobre el purgatorio (y Sto Tomás y otros como Suárez creían en ellas). De las modernas son famosas la monja del siglo XIX Sor Gabriela cuyas revelaciones se publicaron con el título de "Manuscrito del Purgatorio (no esta traducido al castellano). Tb las que se contiene en el libro de Rialp "El Purgatorio" bellísimo y dignísimo de crédito. Tb las de Maria Simma. En ese mismo blog se anuncia otro no tan digno de crédito en mi opinión. Estas revelaciones casi dicen lo mismo y curiosamente coinciden en que la mayoría de las almas están el equivalente a nuestros cuarenta años. Tb se deduce que son más las almas que van al purgatorio que las que van al infierno. Y en el purgatorio hay más almas que las personas vivientes en la tierra actualmente. Tb dicen que hay protestantes en el purgatorio (no dicen muchos). Y además que están más tiempo en el purgatorio que los católicos. Aunque no sean tan responsables como estos de la cantidad de gracias holladas. Los sufrimientos del purgatorio son horribles pero llevados con paz y perfectamente sometidas (las almas) a la voluntad de Dios. Además rezan por nosotros (contra lo que dice Santo Tomás pero a favor de lo que dice el Belarmino). Rezán por nosotros si Dios se lo comunica y permite. A veces es más "rentable" (pidiendo gracias) rezar a las benditas almas del purgatorio que a los bienaventurados del cielo. El anónimo libro de "Rialp" es magnífico. El purgatorio es uno de los dogmas que más puede ayudar a la santificación propia. Los que lo niegan son herejes y su salvación está pendiente de su arrepentimiento (en los no católicos puede funcionar la ignorancia invencible). Los que "prescinden" de él llorarán amargamente en la otra vida su dejadez. Las "almas " nos ayudan y a los muy devotos les ayudan sensiblemente y tb les pagarán cuando estén en el cielo con su constante intercesión. Porque son muy agradecidas. Recen mucho por las ánimas. Particularmente con la oración que recomendó la Virgen de Fátima y alterada por algún "listillo" en Roma. "Oh meu Jesus perdoainos, librainos do fogo do inferno. Levai- as alminhas (ánimas benditas) ó Ceu, especialmente as mais necesitadas". Las almihas sólo son las almas del purgatorio. Tal como se reza ahora es una redundancia ademá de olvidarse "das alminhas"
Aquí corto aunque podría decir cosas interesántísimas sobre este tópico. Algunos católicos de "movimientos nuevos" se han reído en mis barbas al sacar el tema. DIOS ES SANTO. Nadie que no esté perfectamente purificado entrará a la "Visión beatífica". También el que no haya pagado la deuda de nuestras culpas. El haber cambiado el Padrenuestro ha sido un despropósito. Las deudas no son ofensas.Es lo que queda después de haber hecho ofensas. En la justicia humana tb hay que pagar las deudas por mucho que el acreedor te perdone tu ofensa.
El Purgatorio
Apreciado en el Señor: rezo mucho por las benditas almas del purgatorio, me interesa el tema sobremanera, desde que escuché una excelente charla sobre ellas. He leído vs revelaciones privadas, soy orante voluntaria de una página dedicada a la oración por estas almitas. Desde luego soy pecadora, en vías de mejorarme (y ojalá lo logre ), y seguramente pasaré un tiempito ahí, pero nada temo, por el contrario anima mi esperanza saber que una vez "limpita" estaré cantando las alabanzas a mi Creador. Si acaso sabe Ud. de material sobre el Purgatorio, le ruego me comparta la información. Muy agradecida
MC de J
PURGATORIO: HAY MÁS ALMAS QUE PERSONAS VIVIENTES EN LA TIERRA
Esa afirmación equivale a decir que el Purgatorio contiene racionales extraterrestres.
En efecto, amigo anónimo, consulte si necesario fuera a a cualquier matemático: hoy vive cien veces la población media permanente desde tiempos de Jesús hasta 1960. Sume sobre cien generaciones y verá… a gatas llegan a siete mil millones.
¿Habrá que tomarlo literalmente, eso de que "el el purgatorio hay más almas que las personas vivientes en la tierra actualmente"? ¿Quienes coincidieron en afirmarlo?
Me intriga la expresión "actualmente": ¿en qué momento de la evolución demográfica humana formula el corte?
Lo saludo con un abrazo en Cristo y SS Madre,
Á. B. L.
Le agradezco su amable
Le agradezco su amable respuesta, D. Marcelo
Que la Bienaventurada Virgen siempre lo guarde
Me parece que hablar de
Me parece que hablar de tiempos en el purgatorio es algo imposible ya que los tiempos de Dios no son los nuestros. Respecto a las revelaciones privadas hay algunas que son realmente edificantes porque impulsan a rezar por las almas que allí están. No sólo rezar, también ofrecer Misas, hacer obras de caridad, ofrecimientos, rosarios e indulgencias entre muchas obras buenas. Con nuestro amor hacia ellas y lo que podamos ofrecer, su tiempo purgante se acorta. Ellas también participan de la comunion de los santos, recuerden que está la iglesia militante, la purgante y la triunfante.
Ellas también interceden por nosotros, Santo Tomás niega esto pero muchos teólogos e infinidad de Santos aseguraron que recurrían a ellas para su intercesión. Según me explicaron a mí, eso es posible ya que sus oraciones son realmente superiores en amor por Dios y están más cerca de Él , algunos teólogos sostienen que las almas del purgatorio son sagradas y amadas por Dios, que nos aman con amor verdadero y están atentas a nuestros deseos. También que conocen de modo general nuestras necesidades y nuestros peligros y saben que es muy grande nuestra necesidad de ayuda y gracia Divina.
En el juicio particular, nosotros mismos reconoceremos nuestras miserias e iremos por nosotros mismos, donde es justo que vayamos.
También he escuchado sobre actos heroicos, por los cuales una persona de la iglesia militante ofrece todas sus buenas obras, sacrificios de su vida y todas las Misas y oraciones que por él hagan después de muerto para un alma en especial. Sobre esto, les pido que si alguien sabe más profundamente me lo explique porque no entiendo las condiciones en que quedaría esa alma después de morir. Gracias.
Alejandra
Esa alma quedaría en
Esa alma quedaría en condiciones muy buenas pues es un acto heroico de Caridad.
En el librito «La juventud
En el librito "La juventud instruída" de San Juan Bosco dice:
"Acto heroico de caridad en sufragio de las Almas del Purgatorio
Dios mío, en unión de los méritos de Jesús y María, os ofrezco por las almas del Purgatorio todas mis obras satisfactorias, y las que otros aplicaren por mi en vida, en mi muerte y después de mi muerte.
Pío IX concedió por este acto: 1) A los sacerdotes, el altar privilegiado cotidiano.
2) A todos los fieles indulgencia plenaria para los difuntos, toda vez que comulgan y todos los lunes oyendo Misa para los mismos, visitando en ambos casos alguna iglesia y rogando según la intención del Sumo Pontífice.
3) El que no pudiese oir la Misa el lunes podrá aplicar para dicho fin la Misa de obligación del domingo o la de precepto.
4) Y para los que no pudiesen hacer la Comunión dió facultad a los confesores de conmutarla con alguna otra obra de piedad .
5) Para todos, toda indulgencia concedida o que se concediese es aplicable a los fieles difuntos."
Y según el P. Loring se puede lucrar indulgencia plenaria para las almas del Purgatorio todos los días ( una vez al día) rezando el rosario en comunidad o frente al Sagrario, asistiendo a Misa, comulgando y rezando por las intenciones del Papa.
El tiempo en el purgatorio
Dice Alejandra:
Me parece que hablar de tiempos en el purgatorio es algo imposible ya que los tiempos de Dios no son los nuestros.
Le expongo mis reflexiones que no coinciden en absoluto con lo que dice Ud.
Sucede que en Dios no hay tiempo, ni tiempos, puesto que es eterno. No hay antes ni después.como decía el antiguo catecismo " Cristo en cuanto Dios todo lo tiene presente". Así que en Cristo solo hay una memoria, y esta es humana.
En cuanto a los ángeles no están en la eternidad como a veces se oye. Sino que gozan su bienaventuranza en una duración sin fin. A esto se le llama "evo". Pero su tiempo no es continuo sino "discreto" O sea marcado por instantes equivalentes a los actos intelectuales o de la voluntad (amor) que produzcan. Es evidente que si hay "mutaciones" espirituales al producir dichos actos, hay "tiempo" Pero no es continuo como el nuestro. Pero entre dos instantes nuestros A y B , tiene que corresponderse un intervalo igual del ángel (aunque haya producido un sólo acto o varios). Sólo que este intervalo subjetivamente es distinto para las dos clases de entes según la percepción de cada uno y sobretodo porque en los humanos hay continuidad, sin intervalos vacíos, medible por un reloj y por el calendario que refleja el movimiento de los astros. Astros y humanos mudan "continuamente" luego están sometidos al mismo tiempo. Otra cosa es la dimensión subjetiva de ese tiempo que en un éxtasis místico puede parecer un instante. En cuanto a los bienaventurados que son por ahora espíritus puros la cosa se reduce a lo dicho de los ángeles. Otra cosa es para los cuerpos resucitados (Jesús y María y los que haya en el cielo, si los hay). En mi opinión su tiempo será "continuo". Pero de una percepción absolutamente distinta a la nuestra, sujetos como estamos a la corrupción material que no cesa un sólo instante. Pero entre dos instantes nuestros A y B hay un intervalo igual en los cuerpos resucitados. Pero para ellos no hay calendario astronómico, noches, días y estaciones. Es un día eterno sin sol y luna porque su "lampara es el cordero".
Esto se puede decir de las almas del purgatorio. Hay un tiempo "discreto" marcado por los actos que produzcan en su sufrimiento. Pero no hay calendario astronómico. Pero sí momentos o conjuntos de momentos que coincidan on las fiestas de nuestra liturgia. Por ejemplo el día de los fieles difuntos. Entonces hay que esperar que en esos días se beneficien de nuestras misas y sufragios, más que en otros "días" nuestros.
Luego se puede hablar de un tiempo en las ánimas del purgatorio equivalente, por ejemplo, a nuestros 30 años. Pero la percepción que tengan puede ser mucho mayor o menor que la que tenemos nosotros en ese intervalo. Yo diría a más pena a pagar, la percepción de ese tiempo discreto será mayor.
Y esto es lo que se me ocurre.
El catecismo de la Iglesia CIC dice que Cristo al resucitar posee un cuerpo glorificado que "no está situado en el tiempo ni el espacio"(nº 645). Esto es equívoco y si se toma como suena equivale a negar la condición de cuerpo de Xto, por muy glorificado que esté. De hecho este número provocó numerosas protestas de gente clarividente y rigurosa. El cuerpo resucitado de Xto está situado en el tiempo y en el espacio. Otra cosa es que se comporte en ese tiempo y ese espacio con las conocidas dotes de un cuerpo glorificado y otras más que desconocemos. De hecho los mismos ángeles están en el espacio en cuanto pueden hacerse presentes en un lugar (o quizás en varios simultaneamente ) aunque posean entidades no mensurables espacialmente pero si temporalmente del modo dicho.
HERMOSA SíNTESIS SOBRE TEMPORACIACIóN POSTRIMERA/ESCATOLóGICA
En realidad, coincide con lo que las ciencias no religiosas describen al separar la causalidad regular en el tiempo físico y la causalidad personal en el enfocamiento atencional.
Pero tanto expresado en un encuadre o en el otro, es uno de los muchos aportes de alto valor que veo en esta bitácora; gracias a Dios y a la Virgen por permitirnos nutrir nuestra espiritualidad con ellos.
Saludos,
Á. B. L.
Don Bosco sueña 1ª
Don Bosco habló todavía a todala Comunidad después de las oraciones de la noche:
Ayer noche, mis queridos hijos, me había acostado, y no pudiéndome dormir, pensaba en la naturaleza y modo de existir del alma; cómo estaba hecha; cómo se podía encontrar y hablar en la otra vida separada del cuerpo; cómo se trasladaría de un lugar a otro; cómo nos podremos conocer entonces los unos a los otros siendo así que, después de la muerte, sólo seremos espíritus puros. Y cuanto más reflexionaba sobre esto, tanto más misterioso. me parecía todo.
Mientras divagaba sobre éstas y otras semejantes fantasías, me quedé dormido y me pareció estar en el camino que conduce a… (y nombró la ciudad) y que a ella me dirigía.
Caminé durante un rato; atravesé pueblos para mí desconocidos, cuando de pronto sentí que me llamaban por mi nombre. Era la voz de una persona que estaba parada en el camino.
-Ven conmigo, me dijo; ahora podrás ver lo que deseas.
Obedecí inmediatamente.
Aquella persona se movía con la rapidez del pensamiento y lo mismo yo.
Caminábamos sin tocar con los pies en el suelo.
Al llegar a una región que no sabría precisar, mi guía se detuvo.
Sobre un lugar eminente se elevaba un magnífico palacio de admirable estructura.
No sabría puntualizar dónde estaba, ni a qué altura; no recuerdo si sobre una montaña o en el aire, sobre las nubes.
Era inaccesible, y no se veía camino alguno para subir. Sus puertas estaban a una altura considerable.
-íMira! íSube a ese palacio!, me dijo mi guía.
-»Cómo hacerlo?, exclamé. »Cómo apañarme? Aquí abajo no hay entradas y yo no tengo alas.
-íEntra!, me dijo el otro en tono imperativo.
Y viendo que yo no me movía, añadió:
-Haz como yo; levanta los brazos con buena voluntad y subirás. Ven conmigo.
Y diciendo esto levantó en alto las manos hacia el cielo. Yo abrí entonces los brazos y al instante me sentí elevado en el aire a guisa de ligera nube.
Y heme aquí a la entrada del gran palacio. El guía me había acompañado.
-»Qué hay dentro?, le pregunté.
-Entra: visítalo y verás.
En una sala, al fondo, encontrarás quien te aleccione.
El guía desapareció y yo, habiéndome quedado sólo y guía de mí mismo, entré en el pórtico, subí las escaleras y me encontré en un departamento verdaderamente regio.
Recorrí salas espaciosas, habitaciones riquísimamente decoradas y largos pasillos.
Yo caminaba a una velocidad fuera de lo normal.
Cada sala brillaba al conjuro de los sorprendentes tesoros en ella acumulados y con gran rapidez recorrí tantos departamentos que me hubiera sido imposible contarlos.
Pero, lo más admirable fue lo siguiente. A pesar de que corría a la velocidad del viento, no movía los pies, sino que permaneciendo suspendido en el aire y con las piernas juntas, deslizábame sin cansancio sobre el pavimento sin tocarlo, como si se tratase de una superficie de cristal.
Así, pasando de una sala a otra, vi finalmente al fondo de una galería una puerta.
Entré y me encontré en un gran salón, magnífico sobre toda ponderación…
Al fondo del mismo, sobre un sillón, vi majestuosamente sentado a un Obispo, como quien espera a dar audiencia.
Me acerqué con respeto y quedé maravillado al reconocer en aquel prelado a un amigo íntimo.
Era Monseñor… (y dijo el nombre), Obispo de… muerto hace dos años.
(continuará)
Saludos de Félix Renée
Creo que no ha interpretado
Creo que no ha interpretado lo que he dicho, pero lo que usted dice coincide en parte con lo que yo digo. Los tiempos de Dios no son los nuestros porque nosotros vivimos una vida de creaturas, toda la creación cambia de acuerdo al tiempo, el tiempo de Dios es el no-tiempo, jamás cambia, Él es inmutable. Dios es inmutable y eterno.
Pero, sin embargo Dios crea el tiempo al crear el mundo, el tiempo y el mundo son creados a la vez, dice San Agustín.
Los tiempos que un alma esté en el purgatorio, jamás podemos medirlo, ya que han entrado en un estado donde el tiempo no se mide como lo medimos en esta vida. Si no ha logrado la purificación en esta vida, lo hará fuera del tiempo y luego de su purificación, pueden llegar a la visión beatífica de Dios. Nuestras limitaciones nos hacen dar un tiempo a Dios, por ejemplo: "Dios siempre fue y siempre será" Cuando ni fue ni será, simplemente es. Recuerde, "Yo Soy".
De la misma manera, siempre tratamos de explicar lo que no tiene explicación por nuestras limitaciones como antes dije, por medio de lo que si conocemos, nuestros sentidos, por lo sensible, por el tiempo, etc.
Respecto a los Angeles, no es el tema pero simplemente diré que en lo que se refiere a su naturaleza, sí, su medida es el evo, pero referido su visión de la Gloria, participan de la eternidad.
Respecto a las almas purgantes, "Llevémosles socorros y hagamos su conmemoración. Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su Padre (cf. Jb 1, 5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos (San Juan Crisóstomo, hom. in 1 Cor 41, 5)."
PODRíA SER QUE NO LO INTERPRETé O AL REVéS, PERO, ¿QUé IMPORTA?
Si en el fondo estamos de acuerdo.*
Gracias por todas sus reflexiones.
Un fuerte abrazo,
Á. B. L.
" Excepto en su propaganda del Evo; ¡ ya se van a dar cuenta los bolivianos ! 🙂
Tiene razón Á.B.L ¿Será que
Tiene razón Á.B.L ¿Será que Evo cree que sólo Dios puede determinar su ida del poder? Dicen que de los nombres dependerá la misión de cada uno, si es así y con ese nombre, los bolivianos deberán empezar rezar. Sólo Dios lo saca.
Les queda el consuelo de que no es eternidad.
Don Bosco sueña 3ª y última parte.
Yo deseaba preguntarle muchas cosas más, pero no me acordaba de nada.
De forma que, apenas el Prelado hubo terminado de hablar, en mi deseo de repetiros aquellos mismos consejos, abandoné precipitadamente la sala y corrí al Oratorio.
Volaba con la rapidez del viento y en un instante me encontré a las puertas de nuestra casa. Seguidamente me detuve y comencé a pensar:
-»Por qué no estuve más tiempo con el Obispo de…?
íMe habría proporcionado nuevas aclaraciones!
He hecho mal dejándome perder tan buena ocasión.
íPodría haber aprendido tantas cosas hermosas!
E inmediatamente volví atrás con la misma rapidez con que había venido, temeroso de no encontrar ya a Monseñor.
Penetré, pues, de nuevo en aquel palacio y en el mismo salón.
Pero, íqué cambio se había operado en tan breves instantes! El Obispo, palidísimo como la cera, estaba tendido sobre el lecho; parecía un cadáver; a los ojos le asomaban las últimas lágrimas; estaba agonizando.
Sólo por un ligero movimiento del pecho, agitado por los postreros estertores, se comprendía que aún tenía vida.
Yo me acerqué a él afanosamente:
-Monseñor, »qué os ha sucedido?
-Dejadme, dijo dando un suspiro.
-Monseñor, tendría aún muchas cosas que preguntaros.
-Dejadme solo; sufro mucho.
-»En qué puedo aliviaros?
-Rezad y dejadme ir.
-»Adónde?
-Adonde la mano omnipotente de Dios me conduce.
-Pero, Monseñor, os lo suplico, decidme adónde.
-Sufro mucho; dejadme.
-Decidme al menos qué puedo hacer en vuestro favor, repetía yo.
-Rezad.
-Una palabra nada más: »tenéis algún encargo que hacerme para el mundo?
»No tenéis nada que decir a vuestro sucesor?
-Id al actual Obispo de… y decidle de mi parte esto y esto.
Las cosas que me dijo no os interesan a vosotros, mis queridos jóvenes, por tanto las omitiremos.
El Prelado prosiguió diciendo:
-Decidle también a tales y tales personas, éstas y estas otras cosas en secreto.
Don Bosco calló también estos encargos: pero tanto éstos como los primeros parece que se referían a avisos y remedios para ciertas necesidades de aquella diócesis.
-»Nada más?, continué yo.
-Decid a vuestros muchachos que siempre los he querido mucho; que mientras viví, siempre recé por ellos y que también ahora me acuerdo de ellos. Que rueguen ahora por mí.
-Tened la seguridad de que se lo diré y de que comenzaremos inmediatamente a aplicar sufragios.
Pero, apenas os encontréis en el Paraíso, acordaos de nosotros.
El aspecto del Prelado denotaba entretanto un mayor sufrimiento.
Daba pena contemplarlo; sufría muchísimo, su agonía era verdaderamente angustiosa.
-Dejadme, me volvió a decir; dejadme que vaya adonde el Señor me llama.
-íMonseñor!… íMonseñor!…, repetía yo lleno de indecible compasión.
-íDejadme!… íDejadme!…
Parecía que iba a expirar mientras una fuerza invisible se lo llevaba de allí a las habitaciones más interiores, hasta que desapareció de mi vista.
Yo, ante una escena tan dolorosa, asustado y conmovido, me volví para retirarme, pero habiendo tropezado por aquellas salas con la rodilla en algún objeto, me desperté y me encontré en mi habitación y en el lecho.
Como veis, queridos jóvenes, éste es un sueño como los demás, y en lo relacionado con vosotros no necesita explicación, para que todos lo entendáis.
Don Bosco terminó diciendo:
En este sueño aprendí muchas cosas relacionadas con el alma y con el Purgatorio, que antes no había llegado a comprender y que ahora las veía tan claras que no las olvidaré jamás.
Así termina la narración que nos ofrecen nuestras memorias.
Parece que don Bosco haya querido exponer en dos cuadros distintos el estado de gracia de las almas del Purgatorio y el de sus sufrimientos expiatorios.
El siervo de Dios no hizo comentario alguno sobre la situación de aquel buen Prelado.
Por lo demás, por revelaciones dignísimas de fe y por los testimonios de los Santos Padres, se sabe que personajes de santidad suma, lirios de pureza virginal, ricos en méritos, obradores de milagros y a quienes nosotros veneramos en los altares, por faltas ligerísimas hubieron de permanecer largo tiempo en el Purgatorio.
La justicia divina exige que antes de entrar en el cielo, cada uno pague hasta el último cuadrante de sus deudas.
Habiendo preguntado algún tiempo después a don Bosco, los que esto escribimos, si había cumplido los encargos que le había dado el Obispo, con la confianza con que nos honraba, le oímos responder:
-Sí, he cumplido fielmente el mandato.
Observaremos que el colector ( Colector. -Se refiere a los que se habían concertado para tomar nota de todo cuanto hacía y decía don Bosco) (N. del T.) o recopilador omitió una circunstancia del sueño, que nosotros recordamos, tal vez porque entonces no comprendía el sentido o la importancia de la misma.
Don Bosco había preguntado en cierto momento cuánto tiempo le quedaba a él de vida y el Obispo le presentó un papel cubierto de ringorrangos entrelazados, según parecía, con 8 (ochos), pero no tuvo ninguna explicación del misterio… »indicaba el 1888?
Saludos de Félix Renée.
PD. Don Bosco falleció el 31 de enero de 1888…
Don Bosco sueña 2ª
Me acerqué con respeto y quedé maravillado al reconocer en aquel prelado a un amigo íntimo.
Era Monseñor… (y dijo el nombre), Obispo de… muerto hace dos años.
Parecía no sufrir nada.
Su aspecto era lozano, afectuoso y de una belleza que no se puede expresar.
-íOh, Monseñor! »Vos aquí?, le dije con alegría.
-»No me veis?, replicó el obispo.
-»Cómo os encontráis? »Estáis vivo todavia? »No habíais muerto?
-Sí, he muerto.
-Pues si moristeis, »cómo estáis aquí sentado, tan lozano y con tan buena apariencia?
Si estáis vivo todavía, decídmelo por favor pues de lo contrario nos veremos en un gran lío.
En A… hay ya otro Obispo, Monseñor… »cómo arreglaremos este asunto?
-Estad tranquilo, no os preocupéis, que yo estoy muerto…
-Más vale así, pues ya hay otro en vuestro lugar.
-Lo sé. »Y vos, don Bosco, estáis vivo o muerto?
-Yo estoy vivo. »No me veis aquí en cuerpo y alma?
-Aquí no se puede venir con el cuerpo.
-Pues yo lo estoy.
-Eso os parece, pero no es así…
Y al llegar a este punto de la conversación, comencé a hablar muy de prisa, haciendo pregunta tras pregunta, sin obtener contestación alguna.
-»Cómo es posible, decía, que estando yo vivo pueda estar aquí con Vos que estáis muerto?
Y tenía miedo de que el prelado desapareciese; por eso comencé a decirle en tono suplicante:
-Monseñor, por caridad, no os vayáis. íNecesito saber tantas cosas!
El Obispo, al verme tan preocupado:
-No os inquietéis de ese modo, dijo; estad tranquilo, no lo dudéis; no me iré; hablad.
-Decidme, Monseñor, »os habéis salvado?
-Miradme, contestó; observad cuán fuerte, lozano y resplandeciente me encuentro.
Su aspecto verdaderamente me daba cierta esperanza de que se hubiera salvado; pero no contentándome con eso, añadí:
-Decidme si os habéis salvado: »sí o no?
-Sí, estoy en un lugar de salvación.
-Pero »estáis en el Paraíso gozando de Dios o en el Purgatorio?
-Estoy en un lugar de salvacíón; pero aún no he visto a Dios y necesito que recéis por mi.
-»Y cuánto tiempo tendréís que estar todavia en el Purgatorio?
-íMirad aquí!
Y me mostró un papel, añadiendo:
-íLeed!
Tomé el papel en la mano, lo examiné atentamente, pero no viendo en él nada escrito, le dije:
-Yo no veo nada.
-Mirad lo que hay escrito; leed.
-Lo he mirado y lo estoy mirando, pero no puedo leer, porque no hay nada escrito.
-Mirad mejor.
-Veo un papel con dibujos en forma de flores celestes, verdes, violáceas, pero no veo ninguna letra.
-íSon cifras!
-Yo no veo cifras, ni números.
Miró el prelado el papel que tenía yo en la mano y dijo después:
-Ya sé por qué no comprendéis; poned el papel al revés.
Examiné la hoja con mayor atención, la volví por ambos lados, pero ni al derecho ni al revés pude leer. Solamente me pareció apreciar que entre las vueltas y las revueltas de aquellos dibujos floridos, hubiere el número 2.
El Obispo continuó:
-»Sabéis por qué es necesario leer al revés?
Porque los juicios de Dios son diferentes de los del mundo. Lo que los hombres toman por sabiduría es necedad para Dios.
No me atreví a pedirle una explicación más clara, y dije:
-Monseñor, no os marchéis; quiero preguntaros más cosas.
-Preguntad, pues; yo escucho.
-»Me salvare?
-Tened esperanza en ello.
-No me hagáis sufrir; decidme enseguida si me salvaré.
-No lo sé.
-Al menos, decidme si estoy o no en gracia de Dios.
-No lo sé.
-»Y mis muchachos, se salvarán?
-No lo sé.
-Por favor, os suplico que me lo digáis.
-Habéis estudiado Teología, y por tanto podéis saberlo y daros la respuesta vos mismo.
-»Cómo? »Estáis en un lugar de salvación y no sabéis estas cosas:
-Mirad, el Señor se las hace saber a quien quiere; y cuando quiere que se den a conocer estas cosas, concede el permiso y da la orden. De otra manera nadie puede comunicarlo a los que aún viven.
Yo me sentía impulsado por un deseo vehemente de preguntar más y más cosas ante el temor de que Monseñor se marchase.
-Ahora, decidme algo de vuestra parte para comunicarlo a mis muchachos.
-Vos sabéis tan bien como yo, qué es lo que han de hacer.
Tenéisla Iglesia , el Evangelio, las demás Escrituras que lo contienen todo; decidles que salven el alma, que lo demás nada interesa.
-Pero, eso ya lo sabemos, que debemos salvar el alma. Lo que necesitamos es conocer los medios que hemos de emplear para conseguirlo. Dadme un consejo que nos haga recordar esta necesidad. Yo se lo repetiré a mis muchachos en vuestro nombre.
-Decidles que sean buenos y obedientes.
-»Y quién no sabe esas cosas?
-Decidles que sean modestos y que recen.
-Pero, decidme algo más práctico.
-Decidles que se confiesen frecuentemente y que hagan buenas comuniones.
-Algo más concreto aún.
-Os lo diré, puesto que así lo queréis. Decidles que tienen delante de sí una niebla y que simplemente el distinguirla es ya una buena cosa.
Que se quiten ese obstáculo de delante de los ojos, como se lee en los Salmos: Nubem dissipa.
-»Y qué es esa niebla?
-Todas las cosas del mundo, las cuales impiden ver la realidad de las cosas celestiales.
-»Y qué deben hacer para que desaparezca esa niebla?
-Considerar el mundo tal cual es: mundus totus in maligno positus est (el mundo entero se encuentra en el maligno), y entonces salvarán el alma; que no se dejen engañar por las apariencias mundanas.
Los jóvenes creen que los placeres, las alegrías, las amistades del mundo pueden hacerles felices y, por tanto, no esperan más que el momento de poder gozar de ellas; pero que recuerden que todo es vanidad y aflicción de espíritu.
Que se acostumbren a ver las cosas del mundo, no según su apariencia, sino como son en realidad.
-»Y de dónde proviene principalmente esta niebla?
-Así como la virtud que más brilla en el Paraíso es la pureza, también la oscuridad y la niebla son producidas principalmente por el pecado de la inmodestia y de la impureza.
Es como un negro y densísimo nubarrón que priva de la vista e impide a los jóvenes ver el precipicio que les amenaza con tragárselos.
Decirles, pues, que conserven celosamente la virtud de la pureza, pues los que la poseen, florebunt sicut lilium in civitate Dei (florecerán como el lirio en la ciudad de Dios).
-»Y qué se precisa para conservar la pureza? Decídmelo, que yo se lo comunicaré a mis jóvenes de vuestra parte.
-Es necesario: el retiro, la obediencia, la huida del ocio y la oración.
-»Y después?
-Oración, fuga del ocio, obediencia, retiro.
-»Y nada más?
-Obediencia, retiro, oración, y fuga del ocio. Recomendadles estos medios que son suficientes.
Yo deseaba preguntarle muchas cosas más, pero no me acordaba de nada.
De forma que, apenas el Prelado hubo terminado de hablar, en mi deseo de repetiros aquellos mismos consejos, abandoné precipitadamente la sala y corrí al Oratorio.
Volaba con la rapidez del viento y en un instante me encontré a las puertas de nuestra casa. Seguidamente me detuve y comencé a pensar:
-»Por qué no estuve más tiempo con el Obispo de…?
íMe habría proporcionado nuevas aclaraciones!
He hecho mal dejándome perder tan buena ocasión.
íPodría haber aprendido tantas cosas hermosas!
E inmediatamente volví atrás con la misma rapidez con que había venido, temeroso de no encontrar ya a Monseñor.
Penetré, pues, de nuevo en aquel palacio y en el mismo salón.
(cont)
Saludos de Félix Renée
purgatorio y limbo
Cuales son para ustedes las referencias teológicas originales, más allá de interpretaciones bíblicas, sobre el purgatorio y el limbo.
Atentamente
Pablo
la condenacion que les espera
la condenacion que les espera malditos lideres catolicos que han mandado tanta gente al infierno por esta interpreatcion erronea del purgatorio, como si la obra de Cristo en la cruz no hubiera sido suficiente para salvarnos. Estudien la Biblia y dejen de contradecirla, dejen de confundir a la gente, dejen de violar niños maldito.
Purgatorio Donde ?
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