Sepulcros blanqueados: ahora, la Misa Tradicional conduce al «formalismo litúrgico»
Podrán sacerdotes celebrar misa en latín
El Financiero en línea
Podrán sacerdotes celebrar misa en latín
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Ciudad
del Vaticano, 13 de septiembre.- El documento del papa Benedicto XVI
que facilita la celebración de la misa en latín entrará en vigor
mañana, entre los elogios de una parte de la Iglesia Católica y el
escepticismo de otra.
El "Motu Proprio" (documento papal)
publicado el pasado 7 de julio subrayaba que el Misal salido del
Concilio Vaticano II es el "normal" pero daba a los sacerdotes la
posibilidad de celebrar la antigua misa de San Pío V, conocida como
tridentina, sin tener que pedir autorizaciones especiales.
De
esta manera, desde mañana todos los sacerdotes que quieran podrán
acoger la petición de los fieles de celebrar en sus parroquias la misa
y el resto de celebraciones (bodas, bautizos, funerales) con el rito
tridentino.
"Es un motivo de alegría para todos aquellos que
aman la tradición y para todas las parroquias, en las que no habrá más
divisiones", señaló hoy el cardenal colombiano Dario Castrillón Hoyos.
Para
el cardenal, "Benedicto XVI no quiere volver atrás ya que con el
Concilio Vaticano II nunca prohibió la liturgia de Pio V", sino que
ahora "se da la libertad al párroco de acoger la petición de los fieles
que quieran que se celebre la misa con la tradición litúrgica anterior
a la reforma".
El purpurado colombiano, que es presidente del
Pontificia Comisión Ecclesia Dei, será el primero en aplicar el "motu
propio" al celebrar mañana en el santuario de Loreto (noroeste de
Italia) una misa con el rito en latín.
En un artículo del
próximo número de la revista de la orden de los jesuitas, "Civilta
Cattolica", se afirma que la "liberalización" de la misa en latín
tendrá "un gran y positivo influjo sobre el mundo" y que servirá para
"enriquecer la dos formas del rito romano".
En el artículo, los
jesuitas aseguran que tienen confianza en que tras la entrada en vigor
del documento papal se logre "unificar" los diferentes puntos de vista
sobre el tema "que aún se muestran distanciados".
Por ejemplo,
la Asociación italiana de Profesores de Liturgia ha redactado un
documento "de crítica constructiva" en el que da algunos consejos para
evitar que el impacto de la utilización del Misal en latín pueda
"generar divisiones y contraposiciones".
El presidente de la
asociación, el sacerdote Filippo Resta, explicó que se puede correr el
peligro "de un formalismo litúrgico" que "tenga consecuencias negativas
sobre la calidad pastoral parroquial y la espiritualidad individual".
Los
profesores de Liturgia presentan algunas dudas: "¿Serán misas
ocasionales o serán introducidas en la agenda parroquial? y sobre todo
"¿Estarán los párrocos formados para celebrar la misa en latín?".
Para
los profesores, es difícil que los párrocos de ahora estén preparados
para celebrar una misa en latín, ya que se han formado con el rito del
Concilio Vaticano II, y además "el latín, ya no lo sabe casi ninguno".
Los
medios de comunicación italianos afirman hoy que cardenales como Carlo
Maria Martini o el arzobispo de Milán, Dioni Tettamanzi, "no son
entusiastas" con el regreso de la misa en latín.
Por ahora,
tampoco se han dado respuestas a las comunidades judías que mostraron
su indignación por el uso del Misal en latín, donde se invita a la
conversión de los hebreos.
En la misa en latín, una de las
oraciones pide la conversión de los judíos al cristianismo, rogando a
Dios para que elimine "la ceguera de este pueblo, para que, reconocida
la verdad de tu luz, que es el Cristo, salga de las tinieblas".
En
el documento de julio, Benedicto XVI pidió a los obispos que dentro de
tres años le manden un informe para conocer cómo ha ido la medida y
aseguró que "si salen a la luz dificultades serias se buscarán
soluciones". (Con información de EFE/MVC)
Fuente: El Financiero en línea
Comentario Druídico: se rumorea que la Conferencia Episcopal Argentina está preparando un documento limitativo para el rezo de la Misa Tradicional. Roguemos a Dios que esto no ocurra, porque supondría un acto de abierta desobediencia al Santo Padre, con peligro de caer en una actitud cismática.

